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jueves, 17 de abril de 2014

Tu cara me suena

Para comenzar este fin de semana santo y sin intención de ofender a quienes profesan el credo, ni muchos menos caer en la blasfemia, pensamos encarar la temática desde diferentes perspectivas para no caer en la tentación (cuac) de hablar de los viejos clásicos pascuales que cada año saturan nuestra visión (el que no asocia directamente con Pascuas con Charlton Heston dividiendo las aguas se perdió una parte importante de los almuerzos pascuales domingueros...¿o somos sólo nosotras las victimas de familias italocristianas?).


Obnubiladas por la capa azul francia de Ramsés que controla nuestros movimientos desde la pantalla, nos propusimos encontrar esas (¿cómo decirlo para que no suene mal?) caras, rostros de Jesús que levantaron más de un suspiro (herejes!!!) aunque estuvieran cubiertos de sangre y rodeados de espinas. Para decirlo en pocas palabras, quisimos armar una especie de podio de los Jesuses más sexies de todos los tiempos cinéfilos. Amén.

Dejando afuera al Jesús más conocido por las nuevas generaciones: Jim Caviezel en La Pasión, película de Mel Gibson con iguales dosis de polémica y sangre, que fue sobrevalorada ya que los comentarios se detuvieron más en la violencia (que rozó lo grotesco) que en la historia en sí (y el hecho de que Gibson haya sido el director no fue un hecho menor).

Puesto N° 3: William “oculto definitivamente algo” Dafoe en La última tentación de Cristo


En 1988, Martin Scorsese nos cuenta una historia alejada en parte de los evangelios ya que su Jesús experimenta deseos más humanos y los deja ser, ayudado por un ángel que tras bajarlo de la cruz lo deja libre para casarse con María Magdalena a quien embaraza y a quien reemplaza por María Betania luego de la muerte de ésta. Una historia de cualquier hijo de vecino.

Puesto N° 2: Christian “sí, también fui Jesús” Bale en María Madre de Jesús 


En 1999 y antes de saltar a la fama como el Psicópata Americano, Bale le da vida a Jesús en este film rodado para la pantalla chica, que, aunque enfocado desde María lo muestra como un inesperado actor que se pudo en la piel de Jisuscraist.

Una vez más Chris demuestra que tiene un arco de personajes en su haber único… ¡Aguante este camaleón británico!

Puesto N° 1: Robert “no me conocerán de nombre pero si de cara” Powell en Jesús de Nazareth


Una de las caras más reconocidas (para las audiencias que se tuvieron que comer las películas bíblicas del cine shampoo de los sábados pre-pascuas), si bien no fue la versión más controversial, ni la más sangrienta, sí fue la que nos entregó la representación más clásica (y de ojitos celestes) del cine de finales de los setenta (1977).

Muy "a lo estampita", Powell se convierte en un Jesús occidental y de portada de revista People, con el pelo como recién salido de la peluquería y la corona impecable.

Bonus Track: the Jesus Wannabe, ¡el multiplicador…de pizzas!


A buen entendedor….Jared Leto!


@vanemaz y @eugess











miércoles, 5 de marzo de 2014

Comentarios gabineteanos sobre el #Oscars2014

Una larguísima previa

De 19:30 a 20:30 fue E!, de 20:30 a 21:30 fue la versión latina de TNT con Axel y Liza (¿dónde está Ana María Orozco?) y de 21:30 a 22:30 la versión norteamericana de TNT con esa traducción tan particular de las premiaciones (por suerte fletaron al que estaba antes que se reía de los chistes y no los traducía). El consejo de El Gabinete siempre es el mismo: SAP Mode OFF!!!!



Ella, Ellas: Ellen

Fiel al relojito y como manda el horario televisivo, a los 30 minutos pasados salió Ellen a escena con un atuendo tipo smoking (y un “moñito desarmado blanco”) compadeciendo a Hollywood por el clima inusual, repitiéndole las frases a la octogenaria y tierna como un bizcochito June Squibb, y mofándose de Jennifer “un tropezón es caída, dos tropezones significa que tiene genes compartidos con Marley” Lawrence quien al llegar a la alfombra roja tropezó con un cono anaranjado. Con alusiones a las distintas películas nominadas Ellen fue llevando la ceremonia a la perfección dejando en claro que a pesar de su acidez es políticamente correcta para los Oscars.

Fue no sólo la conductora sino quien introdujo cual era la temática de estos Oscars: los héroes (sin Mariah Carey, gracia a Dio!), que lo único que tuvo fueron tres editados con héroes cinéfilos.


And the Oscar goes to…

Como era de esperarse Gravity fue la más premiada con siete estatuillas: fotografía, edición, efectos especiales, banda de sonido, edición de sonido, mezcla de sonido, director (cantado sin ser un musical) mientras que 12 años de esclavitud se llevó los de mejor guión adaptado y MEJOR PELÍCULA y Lupita Nyong’o finalmente le ganó la pulseada a la desfachatada Jennifer y se llevó el de Mejor Actriz de Reparto por papel de la sufrida Patsy (demostrando que al fin la procesión no fue más por dentro…y la vida es un carnaval!!!). Ya que hablamos de actores, Cate Blanchett se llevó el de Mejor Actriz (más cantado que el feliz cumpleaños, ya se había llevado todo en todos los premios) mandando a todos a sentar, tratándolos de viejos, diciéndole a Julia que la chupe y recordando a Woody, y hablando de cantados, la dupla de niños vestidos de heladera se llevó los premios por DallasBuyers Club: Jared “JesucristoSuperStar” Leto, agradeciendo con un discurso que no ignoró la convulsionada situación del mundo y Matthew “el religioso” McConaughey que agradeció a Dios, al espíritu del padre y a su madre cual santísima trinidad. 



Sabido también era que Frozen ganara en ambas categorías como mejor película animada y mejor canción que había sido interpretadaminutos antes por Idina Menzel . Esto fue lo único que tuvo de musical este año la entrega comparada con la anterior, las cuatro interpretaciones de los temas nominados y un pobrísimo homenaje a una cinta inigualable, mágica como muy pocas como El Mago de Oz de la mano de Pink despertando amores y odios.


Vale destacar la aparición (que cual la de Kim Novak “la pata Villanueva del norte” hizo duda a muchos sobre si era realmente ella) de Bette Midler cantando “Wind Beneath my Wings” al final del clásico y habitual “mirá quién se murió este año” In Memoriam.


La noche del Edipo

“Mami, acompañame” pareció ser la consigna, quizás para evitar fotos comprometedoras en el futuro (Clooney knows). Muchos actores prefirieron una vez más ser acompañados por sus madres, no sólo para agradecerles (como fue el caso de Jared y Matt) sino para tenerlas cerca y convidarles pizza (si, de nuevo Jared). Di Caprio (un clásico), Fassbender (estás grande ya Michael), Jonah (la madre parecía más joven que el hijo) y en la vereda de enfrente pero dentro de la categoría tenemos a Laura acompañando a papá Bruce Dern. El que zafó esta entrega fue Bradley “cara de leoncito bebé” Cooper que este año llevo a su-Suki. En fin, mucho sex symbol, mucho destape en pantalla pero en el fondo no hay como los brazos de mamá.


Los que quedaron

Podríamos decir que el gran perdedor, y no nos referimos a El Lobo de Wall Street sino simplemente al pobre lobito que se fue con la cola entre las patas: Leo “tío Oscar mirame tío Oscar mirame” Di Caprio quien encendió la llama en las redes sociales luego de perder a manos de Matthew, quien encima le estrechó un abrazo de buen amigo antes de subir al escenario. All right all right all right!


El año de las fotos, entre selfie y photobomb

Más allá del negocio detrás, más allá de que las especulaciones y más allá de los millones de dólares lo cierto es que LA foto de la entrega (es decir, lo que la gente recordará el año que viene) generó un movimiento interesante en las redes cuyas olas (sucundun sucundun) todavía se sienten. El mérito no pasa por el aparato ni Samsung sino enteramente por Ellen y su rapidez para aglutinar gente cual cumple de 15 al grito de “foto foto foto”, no podemos negar que esta host es generadora compulsiva de momentos de espontaneidad. Clap clap clap! 



Otro momento kodak de la noche fue en la alfombra roja cuando el niño del nombre impronunciable Benedict Cumberbatch se coló en la foto de U2 (¿será que interpretó “you too” y se adosó al grupete?), lo cual si bien no generó el aluvión de retwitts de la foto de Ellen cosechó cientos de memes.


¿Qué nos dejaron estos Oscars?
  • Que estar sentado en primera o segunda fila te asegura una foto con Ellen (siempre pedir pasillo y no ventanilla).
  • Que para Di Caprio tal vez la sexta será la vencida.
  • Que Hitchcock estaba en lo cierto cuando rendía tributo al Edipo materno (menos mal que aún no se despertó ningún Norman Bates).
  • Que si no hubiese sido por Ellen nos dormíamos a la hora de transmisión.
  • Que a veces para entender hay que saber….muy pocos lograron ver a Glinda arriba del escenario
  • Que no podés ir de pescadores al Oscar y parecer un Milhouse negro (al Martín Fierro ponele, pero acá no Pharrell).
  • Que Jesús mandó un enviado: Jared (ambos nombres con J y 5 letras… ¿señales?).
  • Que por más que no haya ganado seguimos bancando a Chiwetel “chicle Chewbacca Chihuahua chuchuwa chuchuwa” Ejiofor.
  • Que las biopic siempre seguirán garpando hasta el fin de los tiempos.
  • Que el castellano siempre está, el “gracias” nunca falta y hasta Maradona estuvo presente, nos guste o no.
  • Que a los actores les encanta comer la pizza con la mano, como a cualquier hijo de vecino.
  • Que sigue siendo de hombre llorar, sino pregúntenle a Benedict y Chiwetel en el discurso de Lupita.
  • Que Jennifer, como La Sirenita, no sabe caminar en la superficie.
  • Que hay actores que deberían estar siempre, estén o no nominados.
  • Que todos podemos sacarnos una selfie con actores de cine.
  • Que podés soñar con angelitos o te puede perseguir Barkhad “dientes maléficos” Abdi si te portás mal.
  • Que es inevitable escuchar hablar al día siguiente a pseudos críticos de cine que sólo se acuerdan el día de los Oscars…
Pero lo mejor, es poder compatir por una noche el amor, la locura y placer que nos brinda el cine.... y con esto AGRADECER a todos los que se sumaron en el #OscarBingo y en twitter... 


@Eugess & @vanemaz


fuera de programa: nosotras también quisimos sacarnos una selfie con rostros de actores famosos... no cosecharemos tantos RT pero somos felices :)








sábado, 22 de febrero de 2014

Dallas Buyers Club



A primera vista e inmersos en la temporada de premiaciones, Dallas BuyersClub se nos presenta a nosotros, los espectadores, como el film que llenó de premios a Jared Leto y la película por la cual Matthew McConaughey quedó piel y huesos. 
Bueno, todo eso es cierto, pero mucho más también.

La historia real (sí, una vez más “based on a true story”)  de Ron Woodroof, quien en 1992 fue entrevistado por el periodista Bill Minutaglio, hacía años que quería ser filmada. Mucha gente pasó por el club (en los ’90 Marc Foster quiso dirigir a Brad Pitt, luego Dennis Hopper a Woody Harrelson y más tarde Craig Gillaspie a Ryan Gosling) pero no fue hasta que llegara a las manos del canadiense  Jean-Marc Vallée (director de la british-american Young Victoria) que la historia viera la luz, esta vez, junto a Matthew "por fin me toman en serio" McConaughey.



 En 1985 a Ron Woodroof luego de un accidente laboral le diagnostican SIDA y 30 días de vida; él, vaquero, defensor del “hombre texano que masca chicle, fuma, toma y es bien rudo", es excluido de su círculo de machos alfa. Empieza a hacer memoria y cae en la cuenta de que ha tenido relaciones sexuales sin protección. En el hospital lo empiezan a medicar con AZT, una droga aprobada en USA y en proceso de prueba que lo lleva al borde de la muerte. Un enfermero le da la dirección de un doctor en México que trabaja en forma clandestina con pacientes con HIV, mediante un complejo de vitaminas y otras yerbas a base de cosas naturales, aloe vera y hasta una sustancia producida por una oruga. Ron nota una mejoría y comienza a contrabandear estas “medicinas alternativas” a Estados Unidos, las empieza a vender y poco a poco funda junto a Rayon, un tranformista que conoce en su estancia en el hospital, el Dallas Buyers Club (Club de Compradores de Dallas), uno de los tantos que se crearán en Estados Unidos, en el cual cada socio paga una cuota mensual y a partir de eso puede tener acceso a las medicinas. El aumento de socios llamara la atención de la Administración de Alimentos y Medicamentos y de la industria farmacéutica, que comenzarán a investigarlos. Sin embargo, Ron logrará con su club (y la ayudita de la doc Eve) que muchos pacientes tengan una mejor calidad de vida.

  
El realizador canadiense cuenta la historia de una manera que roza lo documental, con una sola cámara que persigue a los personajes, sin mucha luz, como si deseara dejar que ellos solos iluminen cada escena. Las actuaciones de Matthew y Jared son super-hiper Oscar-friendly, y Jennifer "soy como el mate cocido, no hago ni bien ni mal" Gardner, por su parte, hace bien su papel como la doctora Eve Saks, amiga de la infancia de Rayon, love interest de Ron y cómplice culposa de ambos.  



Pero debemos dedicarle un párrafo aparte a los actores: Matthew McConaughey demuestra que con adelgazar algo así como 23 kilos no alcanza; más allá de su escalofriante tranformación, el actor se la juega con unos primeros planos plagados de gestos, miradas, llantos, que disparan las emociones para todos lados (obvio que a Hollywood le encanta más allá de todo, que un actor engorde como una chancho, adelgace hasta tomar punto calavera, se rape en escena o cambie de sexo). Sin dudas, verlo caminando como un cadaver a la deriva (vulnerable a un viento norte cualquiera), es un plus. Por otro lado, Jared Leto transformándose en el transformista (valga la redundancia) Rayon transmite iguales dosis de tristeza, admiración y empatía, destacándose la escena con su prejuicioso padre.

 
La culpa, lo que ya no se puede deshacer, las vidas olvidadas que sufren a un costado del camino, los tejes y manejes de la industria farmacéutica para quien la salud es sólo negocio, la dedicación a una causa y una enfermedad tan cruel como el SIDA, aparecen en este film sin el típico golpe bajo. Al final, más allá de todo, el film nos habla de aceptar las diferencias aunque cueste: el pobre Ron, se aferra a ellas y a la poca belleza del mundo que le queda por vivir. 
Nunca es tarde aunque sea tarde...

@Eugess