domingo, 27 de febrero de 2011

Oscars 2011 y la cereza del postre!

Una noche más de domingo. Esa podría ser la frase que haría justicia si debiera definir lo que fue la 83º entrega de los premios Oscar.

Este año la apuesta de la academia fue el "todo puede convivir", lo nuevo y lo viejo (y de yapa atraer a una audiencia que viene cayendo en picada año tras año…), pensando que con un dúo de jóvenes actores todo sería potable y fluído. Y ahí empezó a caer el telón del Kodak Theatre antes de tiempo.

Falsas promesas cantaban La Nueva Luna y Tambo Tambo ¿inspirándose en James Franco y Anne Hathaway? No sé si culparlos; sería cruel de mi parte, más en un año en que los problemas del habla y algunos derivados del pánico escénico están tan en vogue. Pero realmente creí que iban a sorprender a la platea y no a forzarle la risa la mayoría de las veces.

Confiaba en esta dupla. Quizás por eso me chocó lo mal que se las arreglaron…fue eso o el sabor demasiado bueno que había dejado Ricky Gervais en los Golden Globes el pasado enero. Tampoco ayudó a remontar la balsa el video apertura, la carta dorada que salvaría las papas (ante la falta de llegada con el monólogo).

Más allá de este tropezón, encontré la ceremonia pálida, aburrida, con la linealidad de siempre pero llevada a la exageración. Me dormí en la mitad y me desperté antes de que anuncien el premio a mejor actriz…

Nada me atrajo.

Los premios estaban cantados (otro punto a favor para conciliar el sueño): Colin Firth Mejor Actor por El discurso del Rey, Natalie Portman Mejor Actriz por Cisne Negro y Christian Bale y Melissa Leo Mejor Actor y Actriz de Reparto por El luchador. Y cuando digo cantados no me refiero solamente al boca de urna de la prensa apoyado por otros premios otorgados días antes, sino por lo indiscutible de las actuaciones geniales (aunque me sigue costando decidirme entre Bale y Geoffrey Rush).

Los premios a Mejor Director (la categoría más peleada, que personalmente este año odié porque se olvidaron de Chris Nolan, aunque la pobre categoría no tenga la culpa), Mejor Película y Mejor Guión Original fueron también para Inglaterra con El discurso del Rey, mientras que el de Mejor Guión Adaptado por Red Social se quedó en la casa de Aaron Sorking. Es interesante notar que la Academia se inclinó para el lado más independiente con El discurso (todo lo contrario a Red Social, su principal competidora). Por otro lado, Inception fue otra ganadora, aunque al serlo en los rubros técnicos pasó casi ni pena por el ojo público.

Acá la lista completa

...y acá otras listas:

Buenos momentos de Malos (y algunos hots) muchachos:

  • Robert Downey Junior y Jude Law al entregar al premio a Mejores Efectos Especiales, haciendo alusión al pasado de Robert
  • Russell Brand traduciendo los comentarios en francés de Helen Mirren al presentar el Oscar a Mejor Película Extranjera (que al contrario de lo que todos pensaban, ganó la dinamarquesa “In a better world” y no la mexicana “Biutiful”)
  • Sandra Bullock haciendo las introducciones pre-Oscar Mejor Actor
  • El discurso del rey del talento Colin Firth
  • James Franco vestido de Marilyn Monroe
  • Justin Timberlake y Mila Kunis (pero hasta ahí nomás)
  • Kirk “más cerca del arpa que de la guitarra” Douglas haciendo desear a las nominadas con su “you know” y bromeando con Melissa Leo y Anne Hathaway

Me aburrió

  • el premio honorífico a Eli Wallach, Jean-Luc Godard y Francis Ford Coppola (creo que acá me dormí)
  • los mismos agradecimientos yankeemente cursis de siempre
  • Jeremy Renner con la madre
  • Steven Spielberg siendo aplaudido y entregando estatuillas
  • Tom Hanks (basta!!!)
  • los mil ochocientos cambios de vestuario de Anne
  • Reese Whiterspoon y Kate Blanchet entregando premios (vitalicias)
  • Javier y Penélope (no termino de entenderos, mantienen ocultos sus trapos pero a los Oscars no faltan nunca….si hace un mes que pariste my love, quedate en casa en vez de andar caminando como un matambre recién cosido, porque si mantienen tan oculto todo, pará que ir!!! Puede leerse como que “el está nominado y ella lo acompaña” pero… en fin)
  • los hermanos Cohen sentados atrás de alguien

(menos mal que este año no aparecieron Jack Nicholson riéndose de todo en primera fila ni Matt Damon con la novia argentina que siempre está embarazada ni Brad y Angelina aparentando quererse).

Lo que hubiese querido que pase:

Que Hugh Jackman suba al escenario y les diga “let me take it from here” a la dupla de presentadores. Aunque Anne le dedicó un temita (su mejor momento de la noche), no bastó. Los recuerdos de su gala de presentador allá por el 2009 dinamitaron todo intento de aceptar los chistes del pobre pero amado, adorado, deseado James. PD: que vuelva Hugh!!!!

El final con el coro de niños entonando Somewhere over tha rainbow y todos los ganadores uniéndose en el último estribillo casi me emocionó (pero esto quizás se debió sólo al mérito de la canción y la adoración a El Mago de Oz cuyo castillo decoraba el fondo, y no del combo que la rodeó).

En síntesis, los Oscars son siempre los mismos, pero estaría bueno que empiecen a pensar en variables para agregarles a esa constante, variables que lo vuelvan más el show que hasta ahora no pudo ser.

Algunas variables:

  • poner a la gente adecuada
  • entregarlos a principio de temporada
  • hacer ensayar más a James y Anne
  • no hacerlos más en USA

…mucho pedir.



GGss


The nightmare before Oscar

Sin la pompa ni la atención mediática que reciben los Oscar, los Razzie de apoco van ganando un lugar en el mundillo que cuenta con "más estrellas que en el firmamento". Despues de 31 años siguen siendo la oveja negra de Hollywood (y con razón), pero los cinéfilos se divierten con la ficticia entrega de la estatuilla dorada.

The winner is...

Aunque alguna luminaria se haya animado alguna vez a ir a recibir el "premio" o comentado el asunto, la alfombra roja no se puebla de elegantes vestidos ni sexies trajes, no se comenta de diseñadores ni de joyas, ni mucho menos de favoritos; pero ello no quita que el sobre se abra tras redoble de platillos y se escuchen las palabras mágicas...

Este año los galardonados fueron como Peor Película: El último maestro del Aire y su creador M. Night Shyamalan se llevó también el "honor" de Peor Director y Guión. Digamos algo asi como "la gran ganadora de la noche", pobre Shymalan siempre es recordado en los razzies.
Las chicas de Sex and the city compartieron, como en la trama de sus peliculas, el galardón de peor atriz (y peor elenco), y Jessica Alba lo fue de reparto, mientras que Ashton Kutcher y Jackson Rathbone fueron lo mejor de lo peor en las categorias masculinas.



En cuanto a los nominados a peor precuela, secuela o remake (otra manera de decir ya basta de robar) las chicas de Sex and... tuvieron nuevamente el honor... bueno seria que esta categoria se desdoblara para la próxima, ya que hay material de sobra para premiar.
Esta entrega contó con una nueva categoria que se trató del peor (o uso molesto) de la tecnologia 3D, de la cual Shymalan hubiera tenido el honor de subirse al estrado y levantar la estatuilla.


Al margen de si realmente fueron lo peor de la industria o una broma hacia el cine, los Razzie van ganando su espacio como antesala (que Golden Globe ni SAG) de la espectacularidad de los premios de la Academia.

vanemaz

viernes, 25 de febrero de 2011

Black Swan

"I just want to be perfect"


Entré a la sala sabiendo poco y nada, con una sola certeza: este film debía ser visto en pantalla grande. Me senté, estiré las piernas, y después de la publicidad de helados Chungo (que siempre me genera una mezcla de delicia y carcajada), me dejé llevar.

Una imagen borrosa invadió la pantalla. Una mujer la habitaba, temerosa. Desde ese instante nada fue igual. La cajita musical parecía abrirse y mostraba su frágil belleza.

A continuación, mediado por el sonido a pochoclo revuelto muy presente (y por Justin Bieber en la sala de al lado), se fueron dando los demás elementos de este verdadero (VERDADERO) thriller psicológico que lograrían al final, dejarme absolutamente pasmado.

La historia de Nina Sayers no es una más, o sí. Puede ser vista como la de cualquier chica que persigue un sueño o como la de cualquier chica que sólo se reconoce en los otros. Pero este reflejo, la forma en cómo lo mira, poco a poco irá perjudicándola en todos los sentidos posibles (y los espejos hacen por su parte potenciar esa sensación claustrofóbica de verse en el otro).

Nina está a punto de dar el paso, sufriendo en el camino todas las penurias que una bailarina clásica está destinada a sufrir. Sin embargo, el mal físico (los cortes, moretones, contracturas, falta de apetito), no es tan fulminante como el mal hacia adentro, el mal del alma, el mal del deseo, el interior.

Su energía puesta en lograr lo que su represora (heredera y homenaje a la Sra. Danvers) madre (interpretada por Barbara Hershey) nunca pudo: ser la Swan Queen de El lago de los Cisnes, la imposibilita a vivir, le anula su capacidad para descubrir quién es realmente. Entonces empieza a sufrir día y noche, a padecer su imposibilidad de sacar a la luz el cisne negro, ¿en el fondo, su verdadero ser?

Con una acertada steadicam, Darren Aronofsky logra involucrar al espectador de manera única, trastornándolo al punto de sentir la desesperación de Nina, la picazón en la espalda (otra manera inconsciente de agredirse), la culpa, el dolor, el frío del ambiente hostil que la rodea. El director además nos sube al escenario, nos ubica entre bambalinas, entre las corridas de los bailarines y la crudeza de los camarines.

Pero el plus son los actores: exactos, grandiosos. Vincent Cassel como Thomas Leroy está impecable (la forma en que motiva demencialmente a Nina mediante la estimulación sexual es única), Mila Kunis desorienta y sorprende a la vez, Wynona Ryder ofrece una interpretación sublimemente escalofriante y Natalie Portman se gana limpia, sabia y talentosamente la mención de “actriz más genial de su generación”.

Cisne Negro es una invitación a la reflexión pero antes, mucho antes, una osada apuesta a afectar de una manera como hacía tiempo (mucho tiempo) no experimentaba. Tanto, que me costó levantarme de la butaca, me quedé quieto, y solo, hipnotizado por la oscuridad de los títulos y el embriagante embrujo de Tchaikovski, comprometido sensorialmente, ajeno a toda realidad por fuera del Lincoln Center.

Cuando el cine logra eso, merece ser aplaudido de pie (y por varios minutos).


Sr. Gabinete


miércoles, 23 de febrero de 2011

RocknRolla

Si hay alguien que puede transformar en entretenimiento mezclado con ingenio una historia común, conocida o leída, ese es Guy Ritchie.

Hay veces en que me avergüenza no haber visto aún películas esenciales, tanto técnica como culturalmente, y este es el caso, en realidad, todo Ritchie es el caso. Y hay veces en que uno se deja tristemente llevar por las apariencias, (el hecho de que haya sido durante varios años el esposo de Madonna había creado un rechazo casi infundado).

Así fue que una tarde (ayer) me dispuse a averiguar qué tenía ganas de contar este inglés de más de cuarenta, y fue ahí que descubrí RocknRolla.

La historia mantiene sus enredos pero es simple: negocios contra negocios, gansters contra gansters, malentendidos contra malentendidos, vicios contra vicios y egos contra egos. En el medio todos los pecados capitales endulzados y en la superficie: Londres, esa ciudad que como Idris Elba dijo acertadamente en una entrevista: “es un personaje en sí”.

Este director, por momentos muy tarantinesco en la forma de abordar los personajes, provoca desde los títulos una adrenalina pocas veces experimentada de este modo (la escena del robo a los rusos es excelente). Escenas cargadas de ironía y diálogos hilarantes como sólo los english saben y pueden hacerlo, cantidad de montajes paralelos y personajes tan adorables que uno desea robarlos de la pantalla y llevárselos al living de su casa o a la mismísima mesita de luz; todo adobado con la genial banda sonora que acompaña, expresa y provoca, proporcional a los demás elementos en cuanto a atrevimiento creativo.

Ritchie logra por sobre todas las cosas, transformar en sexies cucharadas de dulce de leche a cada uno de los personajes (un talento que lo eleva, pero esta visión no cuenta), además de saber hacer fluir un relato que en ningún momento produce la triste acción de mirar el reloj.

Por eso, me atrevo a decir que quien vea RocknRolla va a querer pertencer sin dudarlo a Los Salvajes, pasar las tardes en Speeler, hacer trabajos sucios para la contadora Stella, robar cuadros, escapar de los rusos y bailar con One Two.

Pero no sólo eso, sino que adorará y recordará para siempre la sonrisa de Mumbles (Idris Elba), el acento escocés de One Two (Gerard Buttler), el todo hermoso de Handsome Bob (Tom Hardy, el Eames de Inception, mi nuevo amor platónico), la maldad tonta de Lenny (Tom Wilkinson), las cachetadas del señorito inglés Archy -el narrador- (Mark Strong), la frivolidad de Stella (Thandie Newton), la desfachatez de Cookie (Matt King) y la locura del drogómano-sublime-verdadero rocknrolla Johnny Quid (Toby Kebbell).

Afortunadamente, el buen cine es posible, desde el sofá y por Cinemax!

GGss

sábado, 19 de febrero de 2011

God save the fonoaudiólogo

Una serie de eventos afortunados llevaría a ver una de las candidatas al Oscar. Recomendaciones de todo tipo no dieron tiempo a pensarlo dos veces, así que nos acomodamos y dispusimos a ver, y escuchar, "El discurso del Rey"

Es como contemplar una obra de teatro capturada por el celuloide. Basada en hechos reales, sin poner el tedioso cartel frente de nosotros, nos invita a conocer la otra cara de la asunción al trono de George VI. Pero mejor que la palabra es la voz para que nos cuente de que se trata la pelicula


Por momentos el dueto Firth-Rush se asemeja a una rutina de baile de Fred y Ginger por su perfecta coordinación y la fluidez de sus movimientos. Ambos representan por momentos los roles que deberian mantener, los polos opuestos de la pirámide jerarquica, pero por otro llegan a conformar la amalgama perfecta de lealtad, respeto y amistad.

No sólo la música (con una gran preponderancia del piano que logra generar una atmosfera unica) sino que los silencios cumplen su rol a la perfección, como si se tratará de un relojito inglés.
Ayudado ello a los encuadres, que sin grandes ostentaciones parecen tratararse de cuadros que cobran vida para contarnos la historia de este hombre.


"Yo tengo voz" exclama a viva voz, todos la tenemos, pero debemos aprender a dejarla libre y superar la adversidad que la mantiene enjaulada, en el caso del Rey sus rejas son su tartamudeo.

"Todos tienen miedo de comunicarse" dice Colin en una entrevista, pero este todos se trata del posible heredero al trono. La magia del cine igual se hace presente, cuando desde la primera escena se logra una identificación con este él tan alejado a uno, por cualquier razón que se trate.

Es hasta ahora la unica candidata al premio de la Academia que vi, pero creo que ya tengo a MIS candidatos, y sin no salen premiados me di el lujo y espero que ustedes tambien lo hayan tenido, de ver una pelicula que si estuvieramos en el teatro, ovacionariamos de pie.

vanemaz


miércoles, 16 de febrero de 2011

Singing in the screen...

Cuando se piensa en musicales, la primera imagen que se nos viene es la de un loco chapoteando bajo la lluvia ♪ con un gran sonrisa en la cara ♫. ¿Quién es? Nada mas y nada menos que Gene Kelly EL exponente del cine y del musical, que ha dejado sus pasos grabados a fuego en los fotogramas... y en nuestro imaginario colectivo. Pero este no es el único actor/bailarín que logró inmortalizar la confluencia de ambas artes.
Algunos pueden decir que se trata de gente que sin razón aparente comienza a bailar y cantar (todos siempre excelentes) en el medio de la calle, saben los pasos y conocen la letra (son los comienzos fílmicos de un flashmobs? jajaja)... el tiempo se detiene y parece que todos somos afectados por ese extraño sentimiento...


Con épocas de oro y otras de barro, el cine se encargó de llevar a la pantalla grandes musicales, algunos saltaron de las tablas al celuloide y otros tomaron el camino inverso, pero ya sea de uno u otro, los espectadores siempre pudimos ser testigos de grandes puestas en escenas, de inolvidables historias de amor, mezclas de comedia y drama, y hasta una de vaqueros!!!

Ahora las luces se apagan y el telón se levanta una vez mas, para recordar y compartir estas grandes peliculas. Algunos son clasicos reconocidos por muchos de nosotros y otros pequeñas joyitas perdidas y reencontradas en la web...


Primeras notas

Después de varios años de proyecciones, llegaría el desafió de integrar sonido con imagen, y la película que revolucionara el cine como ya lo había hecho “La llegada del tren” de los hermanos Lumieres o “El nacimiento de una nación” de D.W. Griffith en su momento, sería nada mas y nada menos que un musical. The jazz singer (1927) fue la primer película en utilizar vitaphone (sonido sobre grabados en un disco de pasta).
Así comenzaba una migración de actores de las tablas a la gran pantalla en otros clásicos como La melodía de Brodway (1929) y la que seria una de las primeras apariciones de Fred Astaire en la gran pantalla con Top hat (1935).

Si quieren saber mas de esta época, les podría recomendar ver el “documental apócrifo” titulado Cantando bajo la lluvia (jajajaja)




♫ gotta sing... gotta sing ♪

Los grandes y reconocidos actores de Hollywood se vieron en la necesidad de protagonizar sus propios musicales para no perder su público. Pero muchas otras veces fueron obligados por los directivos de los estudios (que por aquellas épocas no andaban con muchas vueltas que digamos) a tener que improvisar performarces en la pantalla.
Tres grandes estrellas como ser Cary Grant, James Stewart y Clarke Gable se enfrentaron a este dilema, y no solo le pusieron el pecho sino que tambie la garganta a tres clásicos musicales: Suzy (1936), Born to dance (1936) y Idiot´s Delight (19369) respectivamente.




Más estrellas que en el firmamento...

Podemos decir que durante las décadas del 40 y 50, Hollywood se transformó en el Edén del musical.
Comenzamos a conocer y a re-conocer a aquellos que serian las grandes figuras del género, una niña llamada Judy Garland enternecía a todos, mientras que Cyd Charise y Leslie Caron mostraron sus piernas enloqueciendo a mas de uno.
Entre los caballeros podemos destacar a dos grandes bailarines, cada uno a con su estilo particular, como lo fueron el ya nombrado Astaire y Gene Kelly, quienes nos brindarían un espectáculo único cantando y bailando juntos en Ziegfeld Follies (1945)



Quizás uno de los momentos mas recordados del cine musical es como dijimos antes, el de este hombre chapotenado bajo la lluvia, pero esa película en si misma podría sintetizar y servir de “documuental apócrifo” a lo que venimos contando. Pero Cantando... es tan sólo una gota en es estanque de los musicales de la época.


angeles y demonios...

Los musicales de la decada del 60 y mas que nada del 70, fueron un reflejo de la locura de la sociedad america :) pero estos cayeron en el olvido... rescatando a personalidades como Bob Fosse y Liza Minelli para intentar mantener siempre prendida la vela del musical...




Cantantes de tinta

Walt Disney ya nos habia deslumbrado años atras con Fantasia, aunque algunos siguen afirmando que no se trató de una pelicula para niños (tal vez sólo el fragmento mas recordado de Mickey como el Aprendiz de Mago lo es) la factoría del raton un par de años después nos deleitaría con clásicos animados como La Sirenita (1989), La Bella y la Bestia (1991) - quien es capaz de olvidar el baile entre ambos en la habitación del candelabro dorado, una de las primeras escenas además de usar tecnologia 3D- o Aladino (1992)
Pero no sólo Disney se atrevería, Henry Selick llevaría a la pantalla a un personaje de Tim Burton que se convertiría en un icono del cine.




Take two

Luego de unos años de intermedio... un largo intermedio, el cine musical parecia volver. Con un segundo aire prometedor, los musicales intentaban regresar a su epoca de Oro, pero esta vez el respaldo de los estudios y del star system no diria presente. Ademas deberian enfrentarse a aluviones de estrenos semanales. El contexto no era el mismo, dentro ni fuera de la pantalla tampoco.
A pesar de ello, existieron grandes actores, directores e historias que dejaron su marca en el celuloide.





Seguro que la lista esta incompleta, cada uno de nosotros recordará alguno que quedó por fuera, esto sin doble intensión ni mucho menos... sólo hemos nombrado algunas de las cintas, no sabemos si son las mas importantes o las mejores...

Como ya dijimos los musicales se han puesto de moda (una serie como Glee puede ser evidencia de ello) y para los próximos años se anuncian dos tanques... bueno por lo menos ese es mi anhelo, ambas son grandes historias que han tenido sus versiones sobre las tablas, pero como bien hemos visto, cuando llegan al celuloide se potencian de una manera magistral.
De París a Hollywood, de estrella olvidada a miserables luchadores, Sunset Bv y Los miserables llegarían en el 2012 y 2013 respectivamente.

mientras tanto, a cantar, bailar y dejarse llevar...


vanemaz
(algun dia cantará tambien!!!)

domingo, 6 de febrero de 2011

500 días de invierno

…y 500 razones para odiarla

(aclaración: este post es meramente catártico y contiene spoiler...)

Que el personaje principal se llame Summer ya es mal indicio. Durante las casi dos horas que dura el film de Marc Webb, Summer demuestra que definitivamente no le hace honor al nombre ni física ni emocionalmente. Pero no quiero enroscarme aún.

Hacía meses que quería verlo. Todo había comenzado cuando un amigo había confesado en su muro de Facebook haber quedado shockeado por la protagonista. Empecé a desesperarme, sumando a mis ganas habituales y obsesivas el hecho de que en el elenco participara Matthew Gray Gubler, otro punto lamentablemente en contra que más adelante detallaré.

Vuelvo con lo de mi amigo. Sucede que tiempo más tarde le pregunto qué tal la película, a lo que me responde “no me acuerdo, esa noche cuando la ví estaba en pedo”. Quedé en aguas, naufragando entre el film, la frase de este chico y la propia película que me había hecho en la cabeza, una gran obra fruto de la ilusión que se empezaba a desmoronar.

Fue finalmente ayer cuando los últimos escombros se terminaron de desperdigar por todo el terreno. Haciendo zapping, esa acción tan dual, tan entre el patetismo y la necesidad, la encontré!!! Habían transcurrido ya más de quince minutos, pero había visto el trailer en mis días de búsqueda desesperada así que más o menos tenía una idea del primer encuentro de los protagonistas.

Me quedé sentada mirando, después de tanto buscar no podía cometer el acto tan cruel de dejarla ir. Y los sentimientos que vendrían a continuación serían los causantes de mis ganas de escribir esta catarsis, porque no hay otra palabra que describa estos párrafos amontonados y bastantes incoherentes.

500 días con ella” (nombre criollo que le chantaron a 500 days of summer) es un film al que le hubiera ido mejor si se hubiese quedado en el modo “pochoclero estándar”, pero no, aparentemente quiso ir más allá y parecer interesante, y ahí cayó, con el mayor desacierto de todos: ignorar la narrativa y dedicarse a la estética, sin olvidar por supuesto, recostarse sobre los lugares comunes nuestros de cada día.

La historia es la de un chico que en cambio de ejercer su profesión: la arquitectura, se dedica a escribir tarjetas para una compañía. Ahí conocerá (desde ahora la llamaremos así) a Winter, la secretaria de su jefe. Tom cree en el amor, en estar predestinado a alguien, el destino y esas cosas…ella no.

Winter en realidad es una histérica, una mujer que carga con el peor tipo de neurosis que jamás haya diagnosticado Freud. Que no creyera sería estupendo, pero Winter en realidad no sabe qué caranchos quiere hacer con su vida. Encima habla tan despacio que crispa...y el pobre Tom cae a sus pies, pero ella sólo sabe dejarlo plantado por todas las calles de una Los Angeles que parece una San Francisco.

El director va mostrando el ir y venir del dúo a partir de un contador (que obviamente tiene que llegar a 500) que va y viene, mezclando lo que pasa y lo que podría pasar. Las expectativas del protagonista también se muestran a partir del recurso de la pantalla dividida. Pero por si fuera poco, le agrega al combo comentarios de los dos amigos de Tom en blanco y negro, homenajes a Ingmar Bergman y momentos surrealistas que terminan de arruinar todo. Lo que sin dudas acompaña y sobresale es la música, lo que pagaría el cheque…

Según Wikipedia el film fue aclamado en Sundance, pero real y sinceramente a mí no me gustó. Quizás porque ilustra la teoría (aplicada ampliamente al género masculino) que dice que una cosa es ser cool y otra muy distinta parecerlo; es decir, el que se hace pero no es, queda relegado a la figura de verdadero mamarracho…y 500 cae en el mamarrachismo típico de un film que se pierde en esta ambición desmedida.

Párrafo aparte merece el anteriormente mencionado Matthew Gray Gubler, amor platónico al que bajé de un gomerazo después de verlo en ínfimas tres escenas. Que se quede en la BAU como el nerd Dr. Reid que ahí está bien y que se haga el favor de no participar más haciendo de amigo que hace típicas y compinches preguntas sexuales….simplemente don’t match!

El pobre y always tierno y groso y sexy Joseph Gordon-Levitt salva las papas y Zooey Deschanel definitivamente es muy buena actriz porque con su cara de página en blanco, su risita de nena de diez años y su intento de parecer inalcanzable, hace aflorar el instinto asesino del espectador.

Last but not least: el final! Se demuestra la esencia del mamarracho… El director termina casando a la protagonista (que al final era una Susanita cualquiera), mientras que a Tom, el mismo día en que deja las cosas bien y se amiga con su conciencia, le agrega el factor “conocerás a la mujer de tus sueños”.

Es decir: terminó siendo una comedia rosa que tiró por la borda todo lo que podría haber tenido de interesante. Insisto, me quedo con una tonta pochoclera asumida como tal como por ejemplo “Quiero robarme a la novia” (disculpen, es un guilty pleasure….la tengo grabada y la miro cada tanto, aparte de que me gusta un poco Patrick Dempsey).

Este film se miente a sí mismo, y termina engañando al que le destina su tiempo. Quizás triunfó en Sundance porque a los del norte le venden cualquier verdura y la compran, quizás no me gustó porque soy más neurótica que Winter o porque vivo agregándole demasiadas expectativas a todo, quizás les recomiende que la experimenten y saquen sus propias conclusiones….quizás quizás quizás…

Aunque después de releer semejante pesimismo condensado, era mejor quedarse con la primera impresión, la de mi amigo ebrio…

GGss

lunes, 31 de enero de 2011

Ama de llaves: el podio que no fue

“El rectángulo de la pantalla debe estar cargado de emoción”

Alfred Hitchcock

La idea era darle vida a un nuevo podio, otorgarle movimiento a este Gabinete que ya casi parece “cerrado por vacaciones”. Varias ideas inundaron mi cabeza, pero ella estaba ahí, presente, egoísta de las demás, queriendo ser el centro.

Entre las opciones barajaba "hermanas" y "motosierras" a los largo de la historia del cine, mejor dicho, de la historia del cine que llevo en mi mente. Hasta que apareció la opción de hacer un podio de amas de llaves, y ahí fue que invadió ella el territorio de las imágenes. Iba a ubicarla primera, pero cómo ser tan cruel y castigarla haciéndola compartir un espacio con otras, insignificantes, pobres de emoción.

Me puse a pensar que el cine estuvo plagado de amas de llaves, seres que parecían de cartón, maniquíes que nunca podían acompañar el movimiento de la cámara ni de la historia. Ninguna que yo recuerde ha sido tan grandiosa como ella.

Ella es nada más y nada menos que la Sra. Danvers.

Pero para comprender el significado de tal monstruoso nombre tienen que haber visto Rebecca (1940), un film de Alfred Hitchcock que quizás sea el menos hitchcockiano de todos (por eso tal vez la Academia le entregó el Oscar a Mejor Película y Fotografía). Rebecca, como el mismo Alfred lo dice en diálogo con Truffaut, “es la historia de una casa”: Manderley, la oscura mansión que fuera hogar de la difunta Rebecca De Winter, cuya muerte sigue siendo tan misteriosa como el bosque que rodea la residencia.

Pero este post no tiene intenciones de hablar de este film, gran film, gótico film, "heredero del expresionismo que el director tanto admiraba" film, tenebrosamente narrativo, estético y discursivo film, un thriller psicológico de la A a la Z, de los reales, de los que comprometen al espectador (porque después están los que se jactan de serlo pero son “psicológicos” sólo en relación a la diégesis), con una cámara que crea planos tan sublimes que parecen pintados, irreales; con el mejor trabajo de sombras que jamás haya logrado, el que le gusta a Alfred, con el cual ha levantado un gran castillo de genialidad y ha contado las mejores historias.

La Sra. Danvers es uno de los seres más tenebrosos y oscuros que he visto caminar por los pasillos de celuloide. Oscura, parca, incapaz de expresar ni siquiera la respiración misma, con una mirada con más poder que cualquier artefacto mundano, haría cualquier cosa para impedir que el viudo Maxim De Winter (Laurence Olivier) sea feliz con su nueva prometida, la Sra. De Winter (Joan Fontaine), a la que expondrá a las más terribles y demenciales pruebas psicológicas.

La Sra. Danvers es el símbolo de la muerte. Ella vive muerta, su vida pertenece a otra realidad, a la del pasado, a la que rodeaba a Rebecca cuando estaba viva. Su ropa parece mortaja, su trenza larguísima (que la mayor parte del film lleva recogida en un rodete) la transforma en la imagen de cualquier bruja standard de imaginario, su rostro inmóvil la convierte aún más en una estatua maldita. Hitchcock dijo una vez al respecto: “La Sra. Danvers no anda casi, nunca se la ve moverse. Por ejemplo, si entraba en la habitación en la que estaba la heroína, la muchacha oía un ruido y la Sra. Danvers se encontraba allí, siempre de pie, sin moverse (…) Ver andar a la Sra. Danvers la hubiera humanizado”.

La historia, el personaje, el director, forman todos una trinidad que debe ser experimentada por cualquiera que diga por ahí que ama el cine. No puede pasarse por alto este film, con personajes que encajan en un rompecabezas dorado, en la mente del mismo Hitch hecha cine. Pero dije que no hablaría de Rebecca….

Sin embargo, es gracias a su universo que nos topamos con este ser malvado, esta mujer tan espeluznante que jamás nos abandonará. Como el cine, como los buenos films, la Sra. Danvers forma parte de la familia de personajes sublimes que una vez que los encontramos no queremos dejarlos ir, están ahí, para acompañarnos, para ayudarnos a re-significar la vida y sus componentes ad infinitum y para recordarnos que en nuestra mente, el telón nunca se cierra…


Bonus Track Data
El personaje de la Sra. Danvers se menciona numerosas veces a lo largo de "Bag of Bones" de Stephen King. En el libro, es como una especie de hombre de la bolsa para el personaje principal Mike Noonan.

GGss

miércoles, 19 de enero de 2011

Volver a Volver

"If you put your mind to it, you can accomplish anything" Marty McFly

Desafortunadamente no llegamos a los posters tamaño soñado, pero qué importaba si la cinta en cuestión ya estaba grabada a fuego en nuestros cuerpos (en nuestras retinas), pegada en las paredes de nuestra alma deseosa de revivir esos momentos a 24 fotogramas por segundo.

Y así estas tres aventureras, una de las cuales ya venía inmersa en el paquete aventurero cuando contando los minutos como bomba en escena final, rogaba que el colectivo llegue a destino antes de perderse parte del combo, se encontraron riendo, compartiendo parte de la curiosidad del niño de unos 10 años sentado en la fila de atrás, todos mezclados, unidos por un sólo deseo: re-vivir lo sublime (del cine).

Obvio que el momento bizarro no pudo faltar, llegó de la mano de una treintañera preocupada por las llaves de su auto, que juraba haberlas perdido justo debajo de nuestros pies. Situación que llevó a que, a menos de 10 minutos de empezar a ver a Marty andar en patineta por Hill Valley, tuviéramos bajo nuestros pies, ahora flexionados y levantados en alto, a la susodicha agachada yendo de punta a punta de la fila, con la sola compañía del celular transformado en linterna... Insistimos: cada uno tiene su propia aventura y como diría Anabella Ascar, nos persigue lo bizarro!!!

Por eso, confiadas en que seis ojos ven mas que dos, que tres pares de manos escriben más rápido que uno y que tres personas trastornadas trastornan más “lo habitual”, aquí le compartimos nuestra vivencia en pocas palabras....

Maravilloso Mundo Mágico (de Marty)

by GGss

"El cine siempre es la excusa"

Una vez más, mensajes y burbujas de chat de por medio, hicimos realidad eso de que el cine, su mejor y más maravillosa esencia, es hacernos olvidar de nuestra cotidianeidad, del peso de las obligaciones y lo que requiere y a la vez quita el hecho de vivir “una vida adulta”.

Con un día de anticipación habíamos sacado los tickets, golden tickets, que sin querer queriendo no ubicarían en los asientos 8, 9 y 10 de la fila M. Y todo giró en esos 116 minutos, rodeadas de pura aura ochentosa hibridada con sabor a posmodernidad y olor a nachos, alrededor de la letra M.

Hace falta la M para hacer Memoria, para que algunos, los menos, bueno Gise y quien suscribe, tratáramos de hilar las neuronas y algún que otro cable cerebral, para traernos de nuevo el mundo de aquel adolescente travieso que formaba parte de The Pinheads. Vane se sabía de Memoria los diálogos, en cambio para nosotras dos, era un real estreno, una premiere con todas las letras.

También es imprescindible la M de Marty McFly para darle vida a la historia del chico que en su vuelta al pasado de la mano del demente Dr. Emmett Brown, hace todo lo posible para unir a sus padres y hacer realidad lo que será su futuro.

Y tampoco puede faltar la M de Muchos, tantos, personajes, elementos clásicos portadores de infinitos significados que quizás a bordo del DeLorean volvieron a nuestro imaginario y desataron una fiesta...nos Movilizaron.

Pero sin duda la M de Medio es la explica todo...el medio es el cine, el mensaje también es el cine, TODO es el cine. Qué importa la pantalla, su tamaño o textura, qué importa adonde estemos sentados y menos aún, parados (en la vida), si lo que más interesa es poder traspasarla, entrar a la diégesis, seguir soñando, sumergirnos como Marty en Hill Valley, andar las historias en patineta sin saber siquiera adonde nos pueden llevar, afectarnos y cambiarnos una y otra vez, mil veces...

Marty McFly nos demostró que mediante el cine es posible viajar, adentro y afuera de nuestro mundo, y de nuestra mente. Por eso debo decir que Volver al futuro para mí fue Volver al pasado, volver a la infancia, volver a vivir, volver a soñar, volver a creer en la sonrisa desinteresada que puede plantar en nuestro cuerpo una buena historia, volver a decir una vez más que el cine y su manera de afectarnos, es pura Magia.

Lo dije, era todo sobre la letra M. M de Maravilloso, un lindo adjetivo para describir este film, y por qué no, el cine mismo.

Volver al pasado

by Giselin

Hablar de esta película es hablar de una experiencia, más allá del argumento. Es ubicarse en 25 años, en un antes y un después. Es sabernos niños cuando la vimos por primera vez, y volver ya con otra mirada, con otro trayecto y volver a reírnos, a recordar, a sorprendernos. Es reencontrarnos con una experiencia que atravesó nuestra historia, nuestra generación. Hablar de esta película se trata precisamente de volver.

Muchos de los que estaban en esa noche en la sala se la sabrían de principio a fin, con detalles y diálogos incluidos. Para otros la experiencia fue la de un sueño vagamente recordado. Detalles salteados, cruzados con escenas de otras BTTF, que poco a poco se iban enlazando y cobrando sentido.

A mí en particular (por fuera de la amnesia senil que me llevó a sorprenderme con cosas que todos esperaban) me llegó mediatizada y por qué no transmediatizada. Con muchos artículos leídos en los que se hablaba de la película, de los momentos y líneas memorables, con comentarios de muchos sumidos en el fanatismo postemporal, y sobre todo con muchas interpretaciones y análisis (de otros, no mías) acerca de lo que pretendía hacer llegar. Ir al cine, con la idea de que era lo que Robert Zemeckis quería mostrar fue un “ir al cine” de otra manera. Uno generalmente cuando va a mirar un film a la pantalla grande, suele ir a devorarlo por primera vez, con la angurria de quien no come en una semana, y las imágenes, los conceptos, las ideas, las escenas, se aglutinan en nuestras retinas sin dejarnos con una digestión pausada y meditada de aquello que consumimos. En cambio, los reestrenos, al igual que el “volver a verla” en la tele o en dvd, tienen otros condimentos. Incluso hoy, 3 días después de haber re-visto la película (como para re-enterarme como era) y hablado con Vane-fandeBTTF-Maz (quien realmente tiene un registro pormenorizado de detalles, palabras, canciones, y demás de la película), fue una mirada nueva again, a la espera de ver el pino único de los Peabody a la vuelta del pasado.

Más allá de esta obra maravillosa que trasciende tiempo y espacio, sin perder gracia ni vigencia, provocando que uno compre la entrada, descargue la película o detenga el zapping cuando la divisa en la pantalla chica, me quedo con el humor sencillo, con la magia creíble, con la fantasía que contagia. Algo que me llevo de esta experiencia reloaded, es la risa del nene que miraba al doc Brown desde la fila a nuestras espaldas, al lado de su papá. Si dos generaciones logran conectarse por un cine que no se queda en el tiempo a pesar de no tener un DeLorean, la magia esta lograda, dos niños vuelven a encontrarse.

PD: ahora queremos más reestrenos! Descontadas las dos BTTF que siguen, yo me enlisto para ET!

♪ Can you feel it? ♪

by vanemaz

- A dónde van?

- Al cine

- A ver?

- Volver al futuro…

- Ustedes están locas

Y si un poco locas estamos, lo sabemos, pero la posibilidad de ver Back to the future en el cine no tiene desperdicio. No éramos las únicas. La platea estaba compuesta por mayores de 20 y pico, aquellos que en su niñez vieron por primera vez un auto tener que alcanzar un rayo para regresar a los ochenta, pero en ese momento todos nos sentíamos como si fuera un estreno el que la íbamos a contemplar.

Entrada en mano, caminamos dando saltos (era para untar, era para untar) por el largo pasillo de la sala 7 del Showcase, donde sus lucecitas rojas ya brindaba el contexto perfecto para la experiencia, sumado eso al tarareo del bso que no hacía más que convertirnos en niñas deseosas de aventuras.

Nos acomodamos en nuestras butacas, las luces bajaron y los títulos comenzaron a correr (no hubo ni trailers, tampoco eran esperados). La pantalla no se abrió hacia sus costados, no era necesario, la magia del cine no necesita grandes ostentaciones de efectos visuales y sonoros, a veces con lo justo y necesario se logra contar GRANDES historias (nota: el DeLorean sólo viaja 3 veces en toda la cinta y es el único efecto en toda la cinta, lo demás es un gran trabajo de producción, chapó!).

Explayarse en la trama estaría de más, todos conocemos la historia de Marty y el Doc Brown (que si hacen la versión local debería audicionar Manuel Wirtz para ese rol), las palabras condensador de flujos, 1.21 jigowatts, y 88 millas por hora no nos parecen tan lejanas, hasta algunos diálogos podríamos recitar de memoria (o por lo menos esta loca).

Pero a decir verdad cuando nos transportamos a 1955 y Mr Sandman comienza a sonar, pareció que abríamos nuestros ojos en Hill Valley por primera vez, todo se sentía entre familiar y extraño, así que bajamos la guardia y nos dejarnos llevar por la historia sin intentar recordar nada más que lo que los fotogramas nos iban mostrando.

Solo resalto una frase que cada vez que la escucho saca la mayor carcajada que pudiera dar: (George le dice a Marty) “Anoche Darth Vader vino del planeta Vulcano y me dijo que si no invito a Lorraine me va a fundir el cerebro.” (el encuentro cercano de tercer tipo)

Para algunos BTTF fue una película más, para otros se transformó en una cinta de culto, lo cierto es que para todos es el reflejo de una época ennmarcado en una historia simple, que ha dejado una huella imborrable en el imaginario cinéfilo de cada uno de nosotros.

Que aprendimos de esta experiencia:

- que fue definitivamente un viaje en el tiempo a nuestro propio pasado

- que vanemaz se la sabe demasiado de memoria confirmando y elevando a niveles impensados su freakness (gracias! jaja)

- que al cine le pasa el tiempo pero no el encanto

- que, no lo negamos: somos unas viejas melancólicas... pero nos reconforta saber que no somos las únicas! (una sala llena al 2do día de proyección da fe de ello)

- que cada una a su estilo, logramos transmitir el mismo y tiernamente puro sentimiento

- que como señala Maru por otros pagos, no es casualidad que todas hayamos elegido la palabra MAGIA para referirnos a lo que fue esta experiencia...a alguien se le ocurre alguna respuesta?

- que nuevamente somos testigos de la exactitud de la frase: “Happiness is real only when shared”

- que el gordo Alfred siempre estará en lo cierto en eso de que: “El cine no es trozo de vida, es un pedazo de pastel”....que no respeta tiempos y espacios!




GGss , Giselin & vanemaz

sábado, 8 de enero de 2011

Crónica de la película Across The Universe – 2007 (o una de esas que “hay que ver”)

por Sergio Scheffer (@marrapodi)

Antes de comenzar esta recomendación es bueno rápida y sintéticamente mostrarles un poco desde que lugar se escribirá. Quien escribe estas líneas es alguien que aplaudió literalmente la escena de “El Gran Pez” llamada “el tiempo se detiene”; sonrió magnánimamente cuando “Amelie” dió sus 2 razones posibles por las cuales Nino Quincompaix no acudió a la cita; se quedo con la boca abierta a punto tal de decir… “…para, veámoslo de nuevo…” cuando el arquitecto explica la lógica de la “Matrix” y que intento aprenderse de memoria la presentación de “V de Vendetta”, que comienza con “Voila!”.

Dicho esto puedo comenzar un poco más tranquilo este relato en el cual intentaré explicar el porque “Across the Universe”, es una delicia para cinéfilos y no tanto. (1)

1 – Nunca me gustaron los musicales

Y esta película lo es… siempre con los musicales tuve esa sensación de que en medio de una historia repentinamente “se ponen a cantar”, quizás viciado por la época de cine nacional de “Argentina Sono Films” en donde en películas juveniles de campamentos de “palomitas blancas” alguien se asomaba por los árboles y gritaba “chicos, al lado están Los Pericos” y así nomás con un recurso poco elegante nos encontrábamos con la actuación en vivo de la banda de turno con algunos planos a los protagonistas, a los que bailan mal, a los enamorados, a las morisquetas del cómico etc. (2)

Otra opción era “La gran Palito Ortega, Cacho Castaña, Sandro y cia.”, en las que de repente sentados en un parque uno decía “Es que la vida hay que vivirla con alegría” y zas, automáticamente se ponían a cantar sobre la felicidad todos bailando en el parque etc.

Por este motivo toda película que se anunciara como musical, alejaba automáticamente mi interés, hasta que en una tarde de violencia de zapping doy con una escena de “Moulin Rouge”, que logró aplacar el frenetismo del dedo, pues ahí estaba Sir Ewan Mc Gregor y Lady Nicole Kidman… guau, había otra manera de hacer musicales y mi estructuralismo empezaba a romperse levemente.

Across the Universe” tiene un poco de esta receta, es decir, una forma interesante de hacer musical, en donde las canciones suman a la historia, son arregladas según la necesidad de la dramaturgia y la parte visual se nutre de efectos, imágenes que generan una nueva construcción que aporta desde la metáfora al momento. Uno se encuentra con la sensación de que la parte musical es necesaria, da un aporte desde otro lugar, construye la historia, dejando de ser “la parte aburrida o cursi”.

Si está bien logrado el resultado es fabuloso, y esta película lo logra por demás de bien.

2 - Los Beatles, para mi eran responsables de una movida musical importante, y hasta ahí llegaba la cosa

Y entonces claro, yo tenia ante mi: Musical + Beatles. Una combinación que desde el vamos no me decía nada, y miraba la tapa de ese dvd como un vegetariano naturista que es invitado a un asado con vino… y sin embargo rápidamente al iniciar, ya sabia que la decisión de poner play había sido mas que correcta, y el vegetariano naturista se hizo carnívoro. Incluso sobre el cierre de la película, tuve que hacer justicia a los Beatles, aunque en realidad me saco el sombrero por el responsable de la adaptación musical… y al director de fotografía y los actores, en fin.

3 – La gran Hollywood y los actores de renombre

En este caso no encontraremos nada de esto. Estamos ante una película inglesa (suena lógico), y por más que hoy podamos reconocer al actor que hoy ya es mas famoso que entonces, tenemos ausencia de grandes estrellas en las que posar la película, así que las actuaciones, el guión y “todo lo que menos llama la atención en los rubros de entrega de premios oscar”, son las que llevan el peso de esta historia… aunque (y perdón por romper el golpe de sorpresa) cuando estemos mirando la pantalla en un momento nos encontraremos con la pregunta de… ese no es Bono el cantante de U2?

En fin, en síntesis y en resumen, una linda propuesta, una historia de amor, con pocas cursilerías, un contexto enmarcado en la guerra de Vietnam, que sirve para profundizar mas allá de los besos, metáforas exquisitas como el “Strawberry Fields For Ever”, escenas dignas de ver varias veces, y como vengo comentando, las canciones no molestan, de hecho suman mucho y las interpretaciones vocales y actorales son exquisitas.

Por si alguno todavía duda, dejo no el trailer sino una escena, que creo ayuda bastante en la decisión, el clásico “Hey Jude” y a continuación la ficha técnica… y un agradecimiento a mi amigo personal Facundo Riva por insistirme tanto para que vea esta película… ahora es mi turno, hasta pronto.


Escena Hey Jude:



Ficha Técnica:

A través del Universo (2007) - Across the Universe (original title)

Director: Julie Taymor

Actúan: Evan Rachel Wood, Jim Sturgess and Joe Anderson…

Ficha técnica completa









(1) Quizás este demás, pero creo que es bueno decir que estas 4 películas pertenecen a esa acotada lista de fims que uno debe ver.

(2) No es broma, esa escena existe, Los Pericos en pleno auge de “El Ritual de la Banana” aparecen de esa manera en la película “El profesor Punk” de Jorge Porcel.

jueves, 6 de enero de 2011

Yendo del cine al living: 2x1

El cine nunca deja de sorprenderme. Las últimas 48 horas me sometí a dos experiencias diferentes. La primera en pantalla grande, la segunda, desde mi pequeño, normal y cómodo televisor hogareño.

Casi sin querer, cada uno de los filmes parecían estar hechos para esa medida, cómo sabiéndolo…

El primero, Unthinkable, cinta norteamericana traducida para estos pagos como “El día del juicio final” (maten al que sugirió este título por favor!), cuenta en 90 minutos, las mil caras de una moneda llamada moral, el borde que cada uno traza (muy a su manera) entre lo que está bien, lo que está mal, lo que se debería hacer, lo que es políticamente correcto, lo que hay que ocultar, lo que hay que mostrar teatralizado y lo que nace de las propias entrañas.

En el medio, un ex ciudadano norteamericano que le dice al mundo que el viernes al mediodía hora del Pacífico van a explotar tres bombas nucleares en tres ciudades de Estados Unidos, una agente del FBI con todas las características que requiere el puesto (es decir: cara de orto permanente y falta de vida propia) y un negro con más traumas que Dr. House, y un método de trabajo que entrará en conflicto con los otros y con él mismo. Para completar el combo, el US Army siempre listo, y la gente con cargos altos que mueve los títeres y adora usar guantes blancos.

Con los elementos narrativos-nuestros-yankees-de todos los tiempos (nada es lo que parece hasta el final, obvio), el film del “como crecí en una base de la fuerza aérea, o sea, era un familia affair” director Gregor Jordan se deja ver, entretiene, hace olvidar que afuera se largó una tormenta terrible y el auto quedó casi al intemperie…podría ser peor!

Lo mejor: todos los fluidos corporales (no se asusten, de la cintura para arriba) que tiene que expulsar Michael Sheen…y la panza de Samuel Jackson.

Lo peor: la chuequera de Carrie-Anne Moss (creo que un elefante pasa tranquilo entre las piernas de esta mujer), pero la banco!!! Es mejor (por lejos lejos lejos, sino los fans de Matrix me pegan) que el clon venido abajo por el botox: Courtney Cox (ya no más Arquette)!

El segundo, El niño Pez, de Lucía Puenzo, es todo lo opuesto, desde la estética a los personajes. Aunque más lento si se quiere, mantiene la atención y tiene el maravilloso poder de hacernos volar con los personajes.

Lala (Inés Efron) y la Guayi (Mariela Vitale/Emme) son dos personajes de pasados y presentes completamente diferentes. Lala, es la hija del juez Bronté, y vive en una lujosa casa de San Isidro. La Guayi es la hija de Sócrates Espina, pero hace años que no ve a su padre, y trabaja en la casa de los Bronté. Las une un amor tan puro que cuesta creerlo y una sensación de no pertenencia y de no poder confiar (todo gira alrededor del verbo confiar) en los seres queridos, los seres cercanos, los seres que habitan nuestros espacios.

Juntas sueñan con irse a vivir a Paraguay, al pueblo natal de la Guayi, a orillas del lago, ese lago en el que ella dice, habita el niño pez. Ambas quieren escapar del mundo de falsedades y abusos que las acechan de una u otra manera. En el medio está Serafín, el perro que la Guayi le regala a Lala, un cuadro (elemental, Watson) y el Vasco, amigo de la Guayi, por momentos amante, por momentos amigo, por momentos confidente…en fin, siempre está.

Están a punto de llevar a cabo el plan pero una noche encuentran muerto al juez Bronté. A partir de ese hecho, el film irá narrando, yendo y viniendo, llevándonos y regalándonos hermosos, por momentos crudos, momentos. Destaco la fotografía, excelente, por momentos parece que todo ocurre en un cuadro.

Lo mejor: la voz de Lala es tan aniñada que aturde, sin embargo, completa bellamente la obra.

Lo peor: Arnaldo André haciendo esta vez sí, de paraguayo…(disculpen, pero capaz es porque no me cae este hombre)

Hasta aquí el 2x1!

...cuánto cabe adentro del mundo de celuloide, ¿no?

GGss

lunes, 3 de enero de 2011

Las luces de neón están de vuelta...

En el imaginario cinéfilo de la ciencia ficción existen algunas escenas dificiles de olvidar. Quién no recuerda el duelo de sables laser al final de "Star Wars Episode VI: Return of the Jedi, la llegada del monolito en "2001, A Space Odyssey", el extraterrestre que brota del estomago en "Alien", o la carrera de motos luminosas celestes y naranjas en "Tron".
Justamente esta última película, que se convirtiera en una cinta de culto (y bastante nerd) a principios de los ochenta, tiene su secuela en el cine hoy como Tron: Legacy. Así que nos calzamos los lentes 3D y nos metimos a La Red una vez más (entreparentesis, la gente del Showcase cambiaron los lentecitos no se desde hace cuanto, pero estos son mas Woody Allen y menos futuristas)

Si no viste la primera, no te hagas problema, vas a entender la trama, y mas que nada porque en los primeros minutos el joven Kevin Flynn (uno de los efectos mejores logrados en la cinta es verlo a Jeff Bridges con su edad actual y con 20 años menos) se va a encargar de darte un pantallazo general de lo que fue la historia del origen de Tron, ese programa de seguridad creado para proteger a los usaurios dentro de La Red.
Pero toda historia necesita un giro drámtico, y helo aquí: luego de contarle a us hijo una vez mas la historia sobre Tron y prometerle jugar con él, Kevin desaparecer de la faz de La Tierra.



Por 20 años el joven Sam, crece sin figura paterna y obviamente sin querer hacerse cargo de la empresa EnCom (cualquier similitud con Batman, es mera coincidencia?). Pero este rebelde sin causa, sigue defendiendo las ideas revolucionarias de su padre sobre el Software Libre contra la Junta Directiva que busca obtener beneficios con la "tecnologia Flynn".
Ese mismo día un mensaje de Kevin al biper de Alan Bradley (quien creara a Tron a su imagen y semenjanza, y que al igual que Bridges vuelve a participar de esta historia) hace picar la curiosidad a Sam, quien regresa a la vieja tienda de arcade de su padre y donde encuentra nada mas y nada menos que el portal hacia La Red.
Para aquellos que vieron la del 80, encontrarán detalles y situaciones que le recordaran el primer viaje del autor del libro "La frontera digital".

Una vez en las tierras de Tron, este usuario se encuentra desorientado en un mundo plagado de progamas, quienes lo hacen enfrentarse a otros programas en una violenta contienda de discos laser. Las vueltas del uego le hacen descubrir que es su padre quien organiza ese Circo. Pero no! a guardar los tissue... va a descubrir de la pero manera que no es mas que Clu, la versión de si mismo creada por Kevin para generar el sistema perfecto. Ahora el joven deberá enfrentarse a ser borrado (vale decir a muerte) con la némesis de su papá en la clásica pero modernizada carrera de motos de luz.

Pero Sam es "rescatado" cuando Quorra llega para llevarlo ante la única persona que puede hacerlo regresar al "mundo real". Ahora si, padre e hijo descubrirán cuales son las verdaderas intensiones de Clu e intentarán ponerle fin a la tirania que viene llevando el joven Bridges por ciclos y ciclos (no se asusten, esto es tan solo un tercio de la historia)


Comentario al margen, esta película debería ser calsificada como no apta para tecnofóbicos, porque el mayor temor del hombre para con la tecnologia se hace presente. Cuando esta evoluciona en seres pensantes siempre busca tiranizar a aquella deidad que busca reprimirlos (palabra de Clu).
Ahora en esta epoca donde la inteligencia artificial y la vida en la pantalla se encuentra cada vez mas metida en nuestro quehacer cotidiano, y donde algunas situaciones ya la hemos visto en otras peliculas, las aventuras y desventuras de Sam con su traje de luces de neón no causa el mismo impacto que hace mas de veinte años atras. Pero ello no quita que puedas disfrutar de una buena y bien (mas que bien) lograda pelicula del genero de la Ciencia Ficción, asi en mayuscula y con todas las letras...

... será?


vanemaz