Selección de capítulos
lunes, 18 de julio de 2011
ocho, nueve, diez, el que no se escondió se embromó!
jueves, 14 de julio de 2011
Podio: Jean Reno
En la nota anterior de El Gabinete, Vane Mazzeo habló de aquellos actores que parecen haber nacido para un personaje. Entre ellos, se encontraba el querido Jean Reno, actor francés mundialmente conocido y admirado.
Reno lleva a cuestas la nostalgia del detective francés que quizás encontramos en los libros antes que en el cine (esto lo digo para recomendar las novelas de la francesa Fred Vargas, acá una review -de la casa- de "La tercera virgen"), esa tristeza, esas heridas del paso del tiempo, ese misterio tan fantástico, tan propio de él. Reno nació para el drama y los tiros...
Por eso, este podio está dedicado a algunas películas que lo tienen como protagonista, diversas entre sí pero unificadas por su fuerte presencia.
Acá van:
puesto 3: El inmortal (2010)
También conocida como 22 balas, es un thriller en el que Reno, en la piel de Charly Mattei (un Vito Corleone de Marsella), quiere abandonar todo y redimirse rodeado de su familia. Pero el retiro a la costa francesa será opacado por la traición de su amigo de la infancia y sus secuaces, quienes luego de emboscarlo y dejarlo hecho un colador, lo guirán por una red mafiosa (que conoce muy bien) y una carrera de venganzas varias y litros de sangre.
consejo gabineteano: aunque muy sangrienta y cruda, innecesariamente cruel, se deja ver. Sin estar a la altura de otras producciones del género, pasa...
podio 2: Los ríos de color púrpura (2000)
Pierre Niemans es un detective de homicidios y comisario parisino al que no le van los grises…con la ayuda de Max Kerkerian (el genio Vincent Cassel) deberán introducirse en los pormenores de una pseudo secta secreta que funciona en una prestigiosa universidad buscando la producción de seres perfectos. Ideas nazis y otras yerbas se mezclan en este apasionante thriller con todos los elementos del género sumados a los del policial (me olvidé de decir que hay asesinatos en el medio, claro está!).
Nuevamente sobresale el rasgo noir de este hombre incomprendido, loser casi de profesión, con varios problemas a cuestas.
consejo gabineteano: una joya para ver un día nublado! (pero omitan ver la secuela...)
puesto 1: El Profesional (1994)
León es un asesino a sueldo que se hace cargo de la pequeña Mathilda (el comienzo en la carrera en ascenso de Natalie Portman) luego del asesinato de toda su familia a manos de unos mafiosos comandados por el gigante Gary Oldman (siempre haciendo papeles de malvados, ¿redimido con el bonachón Sirious Black en la saga Harry Potter?).
León comienza a enseñarle a Mathilda tácticas de defensa, a la vez que comienza también a encariñarse con ella más y más.
Un gran film, bien narrado, entretenido y con un final de esos que escasean, y además, un clásico que cualquier cinéfilo debería tener en su dvdteca. Además, una gran oportunidad de ver a tres talentosos actores en acción.
consejo gabineteano: viejita pero aún con vigencia! veanla!!!
lunes, 11 de julio de 2011
nacido para el personaje
Vamos a comenzar con el polifacético Robert Downey Jr, que a pesar de haber tenido altas y bajas (para no decir grandes bajezas) en su carrera, encontró la horma de sus zapatos cuando debió calzarse (y comerse) en 1993 los de Charles Chaplin en la biografía apócrifa del magnífico maestro de la comedia.
Tuvieron que pasar dos décadas para volver a repetir este éxito, y lo logró cuando se vistió con el traje de Iron Man. Todos dijeron que el papel de Tony Stark le quedaba pintado, que había sido confeccionado para él, y si, ya que puede gustarte o no las películas basadas en comics, pero este superhéroe de Marvel no podía ser pensado para ningún otro. Al año siguiente Robert (que no deja de facturar) tomó la posta en otra franquicia tanque de Hollywood, y con un perfil victoriano adoptó la identidad del famosísimo investigador Sherlock Holmes. Un tanto más desalineado y violento del que el celuloide ya nos había dado, este personaje de la literatura clásica también presentó a un actor nacido para interpretar no sólo uno sino tres personajes que le quedaron como anillo al dedo.
Quien haya leído “El Código Da Vinci” previo a la realización de la película, no se imaginó a ningún otro más que a Jean Reno en el rol de Bezu Fache. Gracias a la pluma de Dan Brown este rudo capitán de la policía francesa estaba descripto de tal manera que sólo León podía llegar a intentar ponerse en su saco con el detalle de la cruz sobre el mundo en su solapa. Pero no sólo Faché estaba descripto para este actor, sino que Sir Leigh Teabing estaba destinado para otro Sir, Sir Ian McKellen. Tal vez Brown ya pensaba vender su libro a las grandes productoras de Hollywood (está narrado de una manera muuuy cinematográfica) y basó sus personajes en estos actores, o tal vez, fue un solo un golpe de suerte… Michael Keaton se calzó el traje negro con insignia amarilla en dos oportunidades, las dos bajo la lente del magistral Tim Burton, que le dio un tono sombrío pero caricaturesco a las historias. Este Batman (petizo y cabrón como diría algún conocido) fue precedido por un rubio y aniñado Val Kilmer. Un Bruce Wayne más cerca de Ricky Ricón que del muchacho que si hizo hombre de golpe tras ser testigo del asesinato de sus padres. Aquí Joel Schumacher cambió totalmente la estética sombría de Ciudad por algo mucho más ostentoso, dejando en la cuarta parte en línea plana al hombre murciélago. Si bien George Clooney reconoció que casi mata una franquicia y lleva a la ruina a la Warner por ponerse en la piel del encapuchado más famoso (que por Dios su traje le marcaba sus pezones!!!), no hay que tirarle todo el muerto a él solito. (George yo te banco!)

Un superhéroe que no corrió con la misma suerte fue el hijo pródigo de Kriptón. Kal-El fue interpretado en la tele como en el cine por dos Reeves, George allá por los 50, y Christopher del 78 al 87. Por destino, o por la maldición de la capa roja, no tuvieron mucha suerte en sus vidas, el primero se suicidó, aunque muchos siguen afirmando que se trató de un homicidio (ver Hollywoodland) y del segundo hombre de hacer todos conocemos su terrible accidente.Luego de muchos años y con la incorporación de nuevos efectos especiales, se intentó volver a darle pista a Superman, pero la capa roja le quedó muy grande a Brandon Routh (lo único que salva la película es un Luthor interpretado por Kevin Spacey, recordar de todas maneras el magnífico Lex que llevara adelante Gene Hackman en las anteriores cintas)
jueves, 7 de julio de 2011
Medianoche en París
Woody lo hizo de nuevo. Sin superproducciones ni tramas complicadas.
Una ciudad hermosa, un puñado de buenos actores y una historia simple y conocida, de esas que se encuentran acá nomás, más cerca que en la esquina de casa. La manera de batir el combo como un milkshake y abordarlo, sin embargo, volvieron a ponerlo en el podio de los magos del cine, de los directores que aman el cine porque mucho antes aman bucear en los conflictos de la vida cotidiana, sabiendo que el séptimo arte es acaso el mejor medio para intentar entenderlos.
Como la última vez que me encontré con el neoyorkino, fue a través de esa pantalla grande que ya extrañaba, pero con un detalle: en soledad (desafortunadamente no tengo muchos afines a Woody cerca), rodeada de los espectadores allenianos promedio, su "target argentino": gente de la tercera edad, de esa que por suerte omite hacer comentarios y comer pororó de manera salvaje (por miedo a que se le pegue en los dientes postizos).
Mientras abría un Bon o Bon y comenzaba a deglutirlo, la pantalla fue introduciéndonos en la tierra que Woody había elegido en esta oportunidad: París, la bella y sofisticada París, la colorida y soberbia París, rincón europeo al que transformó por su manera de mostrarlo, en una gran y enigmática Neverland.
La historia puede parecer conocida, en el sentido de que seguramente ha transitado la mente de cualquier ser humano atendido por algún discípulo de Freud and company: ¿qué pasaría si naciéramos en otra década? ¿qué pasaría si pudieramos mudarnos temporalmente a un momento histórico "mejor" que el que nos toca vivir?
Gil Pender es un guionista que quiere ser escritor. Lleva una vida cómoda en las colinas de Hollywood y está por casarse,pero siente que algo le falta. De paseo por París, con su up-tight (estirada) esposa y sus más up-tight suegros, se da cuenta que ese es su lugar en el mundo, que quiere vivir allí, ser tocado por esa magia que quizás lo inspire a escribir y terminar su primera novela. En el transcurso de los días de turista se encuentran con una pareja amiga de su novia, un hombre insoportable y pedante (el típico sabelotodo imbancable) y su sumisa esposa (que parece no tener pizca de personalidad), quienes quieren arrastrarlos en sus salidas por la Ciudad Luz, oferta que desde el vamos toma la esposa de Gil, pero no él.
Una noche entonces, después de las 12 en punto, un auto muy antiguo lo pasa a buscar y lo lleva a una París distinta, la de la década del 20, la de la Generación perdida, con cuyos miembros comienza a tener locos encuentros. Se hace amigo de Scott y Zelda Fitzgerald, sale de copas con Ernest Hemingway, recibe consejos sobre su novela a cargo de Gertrude Stein, escucha a Cole Porter tocar su piano, se enamora de Adriana, una amante de Pablo Picasso y hasta es invitado a tomarse unas copas con Salvador Dalí y Luis Buñuel.
Gil se enamora de esa París, quiere quedarse allí, por lo que vuelve cada noche a la misma esquina. Mientras tanto, su esposa comienza a asfixiarlo (más de lo que estaba) y para colmo de males, conoce a una bella y muy francesa vendedora de antigüedades.
Así, el film irá enredándose, como en toda historia alleniana, llevando a Gil a replantearse su lugar en el mundo, su propia insatisfacción, su nostalgia (el "todo pasado siempre fue mejor" tan característico de Woody, quien según confesó alguna vez, sigue escribiendo sus guiones en una vieja máquina de escribir), su relación con Inés, su futura esposa. Todo adornado por el bello paisaje parisino, por el Sena que vuelve a estar (como en Todos dicen te quiero), por una banda sonora impecable y por los diálogos que mezclan humor, política y el ingenio de crear en el espectador la identificación inmediata.
Owen Wilson como el adorable Gil Pender está fantástico, haciendo del mismo Allen (siempre tiene un actor fetiche que lo representa, con sus gestos, su tonalidad y su forma de hablar), y los demás acomapañan bien: Rachel McAdams como Inés, el inglés Michael Sheen como el pedante Paul, Marion Cotillard (GROSA) como Adriana, Adrien Brody como Dali, Kathy Bates como Gertrude Stein y hasta la desabrida Carla Bruni como una también desabrida guía turística.
Con todo, Medianoche en Paris, los envolverá de manera única, los transportará a París y a sus propios pensamientos...
Allen le saca brillo a las ciudades, le saca brillo a los actores y obviamente a las situaciones ordinarias nuestras de cada día…incluso, se da el gusto de soñar al final, porque claro, la elección de Gil es la que uno siempre sueña, la que uno elige cuando los pensamientos toman la posta y se vuelve protagonistas.
¿Qué me queda por decir? ¡Que el milkshake alleniano es siempre una delicia!
martes, 5 de julio de 2011
no existe la traducción literal... y menos en el cine
No es que nos habíamos olvidado de hacer nuestros queridos podios, tan sólo nos tomamos un descanso y les dimos un respiro de toda esta locura condensada... Pero no nos pudimos contener por mas tiempo, y como si se tratara de un bomba pronta a estallar (aunque en el cine/series siempre se detiene a los 2 segundos de hacer boom!), he aquí nuestro arbitrario nuevo top de películas!!!
puesto 3: Some like it hot = Una Eva y dos Adanes (Billy Wilder, 1959)
¿De qué viene la mano? En la Chicago del año 1929, dos músicos son testigos de un ajuste de cuentas mafiosos. Para poder escapar del ojo de la Cosa Nostra deberán ocultarse en el interior de una banda compuesta únicamente por mujeres. Allí conocerán a Sugar y a Osgood, dos personajes que cambiarán su vida.
¿De qué viene la mano? En Vértigo, Scottie es contratado para seguir los pasos de la misteriosa Melanie. Sin pensarlo se enamora de ella, pero su fobia hace que no pueda rescatarla de su destino. No se preocupen no les escupí la sopa, ya que todo se complica cuando el detective se choca con una joven similar a su amor perdido.
miércoles, 29 de junio de 2011
Maratón Potter...hoy puede ser un gran día!
"God save the Weasley's forever and ever"
"Cada día amo más a Ron Weasley"
GGss

Hoy puede ser un gran día diría Serrat….
Hoy puede ser un gran día para adentrarse en Potterland, agregaría El Gabinete.
Pero antes, y en un intento por contagiar de ganas, quisiera introducir mi propia experiencia (sin ánimos de aburrir).
Este aprendiz de mago llegó a mi vida cinéfilamente. Al contrario de la mayoría de niños (si, ya sé, soy una grandota boba), no había leído los libros, no sabía de antemano qué me contaría esta fantástica historia. Hasta que un día, acompañando a mis pequeños primos a ese lugar sagrado llamado sala de cine, me enamoré.
La historia del pequeño Harry caló tan hondo en mis ¿entrañas?, que algo más de dos horas más tarde, ya saliendo de la sala, me encontraba deseando que pase un año y vuelvan las vacaciones de invierno para saber con qué se encontraría este chico inglés de 11 años en su vuelta a Hogwarts, el colegio de Magia y Hechicería más importante de Europa.
Fue pasando el tiempo, me fui adentrando en la historia, Internet agudizó una curiosidad (que me acompaña casi desde antes de nacer), las clases de inglés británico alentaron el deseo latente de ser parte, de interactuar con los personajes (algo que me afecta muy a menudo), y el cine, el CINE, fue haciendo el resto, brindándome la posibilidad de ubicar a todo el mundo potteriano en un imaginario cuyas paredes ya habían sido trazadas con el lápiz de Walt Disney y forradas con el celuloide de los Lumiere.
Desde el minuto 0 fue difícil no identificarse con cada uno de los personajes, sin embargo, me llevaría más tiempo empezar a comprender bien todo, la profundidad de la historia, los significados que se escribían debajo, la genialidad con la que JKRowling iría reflejando uno a uno íconos de la historia, personajes odiados, movimientos, fragmentos de cultura, y obviamente, sentimientos y valores; la misma genialidad con la que varios directores narrarían en imágenes uno a uno los años de la vida de este mago, años que comenzarían a volverse tan oscuros como el lago que baña las mismísimas costas de Hogwarts.
Así fue que fui creciendo con los personajes, los fui comprendiendo…me fui comprendiendo ¿?
Cuando quise darme cuenta, ya estaba tan inmersa en el mundo mágico (es decir “no muggle”), ya había soñado tantas veces con tomarme el expreso en la Plataforma 93/4, tomarme una cerveza de manteca en Las tres escobas, conocer la casa de los gritos en el cercano Hogsmeade, desayunar con los Weasley (mis personajes de cabecera sin lugar a dudas) en la Madriguera, comprarme una varita en Ollivander’s (sabiendo que ella me elegiría a mí y no al revés), ver un partido de Quidditch (e hinchar para Griffindor con la bufanda bordó y amarilla), volar subida a Buckbeak el hipogrifo y hasta probar el conjuro Expecto Patronum para repeler mortífagos y dementores, que me sentía parte, casi enfermizamente parte…
El último verano entonces, decidí que era hora de profundizar aún más la locura y empecé a leer los libros, que cuentan una historia por momentos más cruda, que aportan desde otro lado, que brindan detalles que nunca llegarían a poder rodarse en un film de más de dos horas (aunque no tendría problemas en pasar diez sentada en una butaca, pero ya a esta altura la gente debe estar pensando que estoy loca).
Por eso, y ya finalizando (porque noto que me he copado nuevamente), vuelvo al comienzo, a decir que hoy puede ser un gran día para comenzar a vivir una historia que va más allá, que los va a impresionar, que va a comprometerlos sensorial y sentimentalmente, que va a hacerlos reflexionar, como toda buena historia al fin y al cabo!
Como verán, entre tanta confesión, me olvidé efectivamente de contar de que trata todo esto, aunque confío que los Gabineteanos estarán familiarizados con los porvenires del chico de la cicatriz en forma de rayo, así que sólo me resta decir: ¡no pierdan tiempo, hagan la maratón Harry Potter, lleguen y después lo comparten con nos!
La recta final nos encontrará en julio…falta poquitísimo!
lunes, 20 de junio de 2011
Supercalifragilisticoespialidoso... que?
lunes, 6 de junio de 2011
reserva el sofá de antemano
miércoles, 1 de junio de 2011
El ladrón de orquídeas
To begin... To begin... How to start? I'm hungry. I should get coffee. Coffee would help me think. Maybe I should write something first, then reward myself with coffee. Coffee and a muffin. Okay, so I need to establish the themes. Maybe a banana-nut. That's a good muffin
Charlie Kauffman
Hacía tiempo que la perseguía. Los avatares del destino cotidiano de cualquier cinéfilo promedio hacían que siempre se me adelantara, como papel en el viento. Así, pasó el tiempo…casi diez años para ser exactos. Y por fin, finalmente, un día, la encontré.
Había llamado mi atención desde siempre, no sabía bien por qué, quizás en aquél momento no podía comprenderlo con claridad. Me pesaba ver que ya estaba en pleno nudo cada vez que la descubría haciendo zapping. Esta vez fue distinto. La encontré (¿o me encontró ella a mí?).
La cinta en cuestión que valió esta introducción "algo épica" diría un amigo, es nada más ni nada menos que El ladrón de Orquídeas, del genialmente bizarro Spike Jonze. Una cinta que bien puede parecerle una excusa para cambiar de canal a más de uno, o tal vez les pase lo que me pasó a mí y quieran elevarla a algún ranking sagrado.
La historia gira alrededor del proceso creativo, ese momento que ha ocupado fotogramas y fotogramas de la historia del cine (Fellini y Woody han hecho escuela de esto). El desdichado en cuestión es Charlie Kauffman, en la piel de un Nicholas Cage distinto, es decir, sin ser él. Raro. Magnífico. Cage le da vida al propio Kauffman, en un intento de éste último de parodiarse, recrearse, reírse de sí mismo, reflexionarse, incluso, crearse un alter ego en la figura de su hermano Donald, todo lo que él quizás quisiera ser (o no).
Kauffman debe adaptar El ladrón de orquídeas, la obra literaria de Susan Orlean (en la piel de la brillantísima como la brillantina Meryl Streep), una periodista de The New Yorker, quien a su vez basó su libro en un artículo que había escrito sobre el arresto de John Laroche y un grupo de Seminoles en 1994 debido a la caza furtiva de raras orquídeas en la Reserva Estatal Fakahatchee Strand de South Florida.
Kauffman no puede crear, le falta el elemento dramático en una historia que según él no lo tiene…debe encontrarlo, en algún lado, aunque requiera meterse dentro de su ser. Así, irá probando, probándose, enredado en la convivencia con Donald (que quiere aprender de él y encima tiene éxito con el guión de su thriller), enamorado de Amelia y dedicando el resto del tiempo libre a la masturbación y la lectura reiterada de Charles Darwin y Susan Orlean (quien a su vez comienza a convertir su admiración por el desdentado Laroche en deseo de otro tipo).
El film es grandioso desde varios planos: interesante a nivel narrativo (todos se auto-narran) y a nivel montaje, va y viene en el tiempo, mezcla fragmentos de videos grabados en estudio durante el rodaje de Being John Malkovich (de Jonze y Kauffman, of course), con los propios actores participando en la trama, a nivel fotográfico, y last but not least, a nivel actoral, con los impecables ya mencionados y los dos “actores que lamentablemente siempre serán segundones pero eso no les quita excelencia para nada” Tilda Swinton y Chris Cooper (algún día armaremos un post sobre este tema de los eternos no-protagonistas). Los banco y nunca podré dejar de hacerlo (junto con Catherine Keener, también presente).
Con todo, la historia es un relato exquisito sobre la vida, sobre la pasión, sobre lo que uno realmente desea y lo que hace para lograrlo (si lo hace), sobre las situaciones alocadas que siempre nos rodean y sobre el placer de crear. Todos adaptan (los Kauffman, Orlean) y todos se adaptan, se readaptan, terminan transformados como sus mismo escritos. No en vano el nombre original de este film es Adaptation y quizás, no en vano, llegó a esta cinéfila en este momento. Por eso, el que guste de las letras, el que ame perderse en ellas y sufra cuando no puede llenar la hoja de la manera que sueña, comprenderá a la perfección los fantasmas del pobre Charlie y adorará sobretodo el monólogo inicial de Kauffman, de esas joyitas que escasean en el cine...
No esperen tanto para verla!
Perlita: el esposo de Susan es interpretado por el gran Curtis Hanson (y hay más perlas pero se las dejo para que las encuentren yourselves)!
lunes, 30 de mayo de 2011
Quentin Tarantino presenta
Si bien la silueta de Alfred Hitchcock le quedaría un poco holgada al desparpajado hombre de Knoxville, no quita que tenga asegurado un lugar de privilegio en el Olimpo cinéfilo junto a otros grandes realizadores.domingo, 22 de mayo de 2011
un circo mediático
- Brean: What's the thing people remember about the Gulf War? A bomb falling down a chimney. Let me tell you something: I was in the building where we filmed that with a 10-inch model made out of Legos.- Motss: Is that true?- Brean: Who the hell's to say?
lunes, 16 de mayo de 2011
Hermanos y actores...

Compartieron cartel siendo muy jóvenes en Good Will Hunting, pero el mayor de los hermanos ganó trascendencia por su Oscar al mejor guión. Sin dejarse achicar por ello, Casey forjó una magistral carrera trabajando en peliculas pochocleras como la saga de Danny Oceans, o mas serias como El asesinato de Jesse James por el cobarde de Robert Ford, actuación que valió la nominación al Oscar como mejor actor de reparto.
Creemos que nunca trabajaron juntos, pero fiel a una familia de actores cada uno de ellos ha encontrado su espacio aunque fuera chiquito. David conforma parte de la saga Scream (incluida la recién estrenada parte 4), Patricia ganó su lugar en la tele con Medium, y es tal vez Rossana de la que menos conozcamos, fue la esposa de Matthew Perry en Mi vecino el asesino como dato.
Estos si que son multitud, y todos en algún momento se han hecho notar. El mas prolifico ha sido Alec, quien ahora la rompe como Jack Donaghy en 30 Rock, siendo tal vez recordado en la pantalla grande por su participación en No es tan facil, y porque fue el primer Jack Ryan en la historia del cine cuando compartió cartel con Sean Connery en la Caza del Octubre Rojo (peliculón!)
Ambos actores cómicos, han tenido sus momentos de fama en la tele y el cine. John recordado por películas ochentosas como The Blues Brothers junto a Dan siempre seré un cazafantasma Aykoyd. Al fallecer el mayor, James pareciera tomar su lugar realizado varias participaciones en diferentes películas, siendo K9 junto a un pastor alemán la franquicia que mas le redituara.
Los primeros "hijos de" de la lista, porque estos dos muchachos son los niños de Lloyd Bridges. Siendo Jeff el mas famoso, tal vez por haber trabajado en películas recientes como Tron (ambas) Iron Man y True grit. Beau dedicado más a la tele y peliculas de bajo presupuesto.
Pero, si estás igual! Dos gotas de agua son las hermanitas Cruz, aunque Penolope se ha hecho mas famosa trabajando con directores de la talla de Woody Allen, Alejandro Amenabar y Pedro Almodovar, la menor también es una actriz reconocida en la Madre Patria.
Hijos de Ramón Antonio Gerardo Estevez, también llamado Martin Sheen, son reconocidos no solo por el parecido que están sabiendo cosechar de su padre, sino por varias incursiones exitosas (y no tanto) en la gran pantalla. El mayor ahora devenido en director y guionista lo podemos haber visto en cintas como El club de los cinco y Hombres trabajando, junto a su hermano
Lord Voldemort vs Lutero, el dragon rojo vs Shakespeare, Amon Göth vs Danilov, y los duelos podrían continuar porque estos dos magistrales actores británicos comparten exitosas y prolíficas carreras.
En Donnie Brasco la realidad se mezcló con la ficción cuando ambos interpretaron a una pareja de hermanos. Luego sus caminos se bifurcaron, Maggie será siempre recordada por ser la especial secretaria de James Spader, y Jake tal vez, por ser la pareja de Heath Ledger.
Podemos decir poco de Chris ya que a lo mejor el papel mas recodado sea el de Eddie en Perros de la calle, mientras que todo lo que podamos decir de Sean nos va a parecer poco. De maleante a policia, de cura a político, de abogado a condenado, de Sam a Harvey. Un actor camaleonico y único, uno de los pocos que te convence, que te llega y te entristece, que lo querés matar y lo amas con tan sólo cambiar de canal.
Ambos han estado presentes en la historia del cine en inmurables películas, muchas veces no como la estrella principal pero si agregando ese condimento necesario para la historia. De todas maneras supieron encontrar sus roles, en el caso de Dennis en El día después de mañana y Puntos de vista, mientras que Randy nos conmovió matando algún que otro ET en Dia de la independencia.
Al mejor estilo de culebrón mexicano, estos hermanos corrieron con suertes diferentes en la gran pantalla y en la intimidad de sus vidas, estuvieron muchos años distanciados (producto del problema con las drogas que Eric supo buscarse). Julia y su inconfundible sonrisa, después de pasar a la fama por Mujer Bonita ha realizado mil y un personajes, ganando Oscar y el corazón no sólo de los caballeros. En cambio Eric... eeeeeeeeeeeeee.... a trabajado en........ eeeeeeeeee.... a si! no....
A estos dos si los hemos visto trabajar juntos, desde los Royal Tenembaums pasando por La vuelta al mundo en 80 dias, hasta el viaje a Darjeeling.










