martes, 3 de mayo de 2011

Podio: 3 formas de engañar ¿mediante el miedo?

Frozen (2010)

La primera impresión al ver el poster es de desolación. Una aerosilla sola, congelada y algo rota. La segunda impresión, la que llega al ver el film, sigue siendo de desolación, además de raciones de pánico, frío repentino y por momentos asquito.

¿Y el miedo? No es un film de terror ni en joda!


Consejo: un garrón atómico no apto para gente que se impresiona con huesos rotos y sabañones.

Devil (2010)

Llamada en nuestros pagos La reunión del diablo. Cinco personas quedan atrapadas en un ascensor de un edificio de oficinas de Filadelfia. No hay manera de rescatarlos y encima cada tanto sufren bajones de tensión que siempre se cobran alguna vida. Alguien más está con ellos en ese sucucho. ¿quién? ¿cuál de ellos estaría involucrado en una trama diabólica?

Esto es lo que intentará develar el detective Bowden desde afuera, controlándolos mediante la cámara del elevator, sumado a un suicidio misterioso y un guardia con cierto fanatismo religioso.

Sin embargo….¿y el miedo? Tampoco es un horror film ni por afano, en cambio sobresale un thriller que mantendrá en vilo hasta el final (hasta con el condimento del detective que sufre por un hecho triste en su pasado).

Consejo: para ver un sábado a la noche

The fourth kind (2009)

Acá el engaño está en la raíz misma del film. La estrategia de tratar la historia con fragmentos de videos caseros que mostrarían “lo real”, funciona, es efectiva. Es decir, un chasco pero que logra transmitir un literal “cagazo”.

Una psicóloga asegura haber sido abducida por habitantes de otro planeta, al tiempo que comienza a darse cuenta que sus pacientes están padeciendo situaciones similares.

Ocurrir en Nome, un pueblito de Alaska que parece estar siempre teñido de azul, le otorga un plus macabro que se completa con un suspenso logrado al no mostrar nunca nada de nada.

Consejo: de ser posible, verlo en compañía.

Bonus Track El resplandor (1980)

Aquí el único engaño sería el que se infligiría el propio espectador al seguir omitiendo ver este gran clásico. Kubrick es un maestro y nada más.

No muchos (quizás, sólo Roman Polansky) han tenido el talento de producir una tensión de tal magnitud en quien está del otro lado de la pantalla. Magnífica!

Consejo: VERLA!!!!

GGss

miércoles, 27 de abril de 2011

Dame una señal…

Aprovechando que se conmemoró el día nacional del cine argentino, pensamos en volver a ver una película nacional, de esas que nos hacen disfrutar del cine argento, que hacen que aquellos que lo defenestran tengan que pensarlo dos veces la próximamente que se diga que la peli es nacional.
La elegida de hoy tiene algunos años ya, pero eso no quita que nos acomodemos en nuestro mejor sillón para disfrutarla, apaguemos las luces y subamos el volumen que La señal ya comienza.

¿De qué viene la mano? Santana y Corvalán (Diego Peretti y Ricardo Darin respectivamente) son dos investigadores privados que se ganan el pan de cada día siguiendo esposas infieles y esposos jugadores, en la Argentina de 1952. Enmarcado en lo que fueron los últimos días de vida de Eva Perón (con el clásico discurso del paso a la inmortalidad) estos amigos, uno peronista el otro no, se encuentran investigando un caso que poco tiene que ver con la política del momento, pero que mucho tiene que ver con los códigos y el estilo de vida de la época.

Gloria (Julieta Diaz) es la mujer que los contrata para seguir a su esposo por una generosa suma de dinero que no pueden rechazar, no es una época facil. Cámara en mano, el pibe Corvalán se convierte en su sombra, y sin pensarlo termina atrapado en una maraña de intrigas, traiciones y dobles sentidos.

Fue Eduardo Mignogna quien comenzara el proyecto, pero los avatares de la vida (en este caso, de la muerte) hicieron que el guión se suspendiera por un tiempo, hasta que el mismísimo Darin tomara la posta junto a Martin Hodara (quien fuera asistente de dirección de otro genial film nacional, “9 reinas) para hacerse cargo de la dirección de la historia.


¿Por qué recomendarla? A veces no hay palabras para explicarlo, pero en esta ocasión podemos encontrar siete que nos ayudan: un Film noir con todas las letras. Como si el espíritu de Raymond Chandler descendiera en nuestras pampas.

Los detectives tiene un aura similar al que inmortalizara Humphrey Bogart en el Halcón Maltes, y su oficina no dista de la de Sam Spade: el escritorio con sus sillas de madera, un ventilador a velocidad baja, la radio tocando un tango, una botella de whisky barato en un rincón todo abrazado por la inconfundible sombra que proyectan las cortinas.

Corvalan es un hombre golpeado por la vida, pero que se rebusca intentando hacer siempre lo correcto, a pesar de sufrir cada dos por tres. Santana tiene fe en el futuro, pero una lealtad indiscutible e inquebrantable con su amigo.

La Femme fatal dice también presente (como corresponde) con Julieta Diaz, al mejor estilo Rita Hayworth como Gilda, hace su entrada con un entallado vestido y fumando un cigarrillo con boquilla. Desborda sensualidad de los cincuenta cada vez que se hace presente.

Este universo de personajes melancólicos y dicotómicos, se complementa a la perfección con el mundo que los rodea y en cómo está representado en las imágenes proyectadas en la gran pantalla. Las luces que juegan con las sombras, la música nos lleva mas alla de los sentidos, los escenarios nos brindan verosimilitud al igual que cada uno de los detalles que embellecen la historia.

Un film distinto, un film con reminiscencias, un film noir argento que merece ser visto…


@vanemaz

Ahora podes mirala en Cuevana :)



miércoles, 20 de abril de 2011

Películas con aroma a chocolate...

Para Pascuas existen muchos ritos, algunos muy antiguos y otros adoptados con el correr de los años, pero todos terminan en el más rico: comer huevos de chocolate (Qué relación tiene el conejo que pone huevos negros con la última cena?). En cada casa existen costumbres pascuales, me atrevo a contar que en la mía hay algunas que no pueden faltar por ejemplo comer bacalao con papas (no al son de Julio "te miro de perfil" Iglesias), darle a las empanas de Vigilia y finalmente, hacer los huevos y conejos de ese rico néctar negro (y blanco). Pero recuerdo que cuando era chica, y nos juntábamos en la casa de la abuela existía otra constante para esas fechas, y era ver películas épicas-religiosas!!!


Los canales de aire competían para ver quien pasaba EL clásico de todas las épocas. "Los diez mandamientos" (The ten Commandments - 1956) con un Charlon Heston barbudo y la clásica túnica roja abriendo las aguas del Mar Rojo (años después Jim Carrey se encargaría de satirizarla en Todopoderoso al abrir un plato de sopa de tomates) escapando de Yul Brynner y mostrandonos las tablas desde la cima del Monte Sinaí. El Éxodo mostrado en todo su esplendor era narrado en 220 minutos cada domingo de Resurección.


Durante muchos años los estudios hollywoodenses se encargaron de rodar cuanto versículo de la Biblia (o no) les permitiera ofrecer un espectáculo grandilocuente y ostentar quien poseía los sets de filmación más grande. Asi contemplamos la vida no sólo de Jesús y Moisés, sino de Cleopatra, José, Sansón y Dalila, Ben-Hur (otro clásico de clásicos!!!), si bien es cierto que no todas tienen el tinte pascual, si poseen casi todos los condimentos para una película épico-religiosa.

Con el correr de los años estas producciones parecieron caer en el olvido, menores presupuestos hicieron que se transformaran en miniseries (como el clásico de Franco Zeffirelli, "Jesús de Nazareth" (Jesus of Nazareth - 1977) con la carita de ángel de Robert Powell mostrando las penurias del Salvador en la Tierra, es tal vez el rostro de Jesús mas representativo jamás filmado) o cintas más modestas sólo para televisión.

En los setenta, Cristo resucitó en la pantalla grande, pero como musical. "Jesuscristo Superstar" (Jesus Christ Superstar - 1973) se encargó de mostrar las palabras del Nuevo Testamento en un pentagrama. Sin contar con la popularidad de Heston pero si con el furor de la obra en el teatro, esta cinta raramente es reproducida para estas fechas, pero en la mente de algún cinéfilo, y particularmente aquellos que admiran los musicales, JCSuperstar no llegó a ser un éxito de taquilla pero si convertirse en un clásico.


Si Jesús hubiera escuchado a Arjona cantarle "no bajes a la tierra quédate allá arriba" se hubiera salvado de lo que le esperaba. Mel Gibson se encargó de recuperar la historia de Semana Santa tiñéndola al mejor estilo Burton, de rojo sangre. Sin escatimar recursos para mostrar "La pasión de Cristo" (The Passion of the Christ - 2004), Gibson se vengó de lo padecido en"Corazón Valiente" (Breaveheart - 1995) al torturar con todas las púas posibles a Jim Caviezel. De todas maneras no se qué fue peor, si los golpes romanos o aprender arameo antiguo para darle más realismo a este renacentista Cristo.
Igual creo que nunca fue retratado de mejor manera el sufrimiento de una madre con el rostro de Maia Morgenstern mirando fijo a la cámara. Esa expresión con ojos llenos de lágrimas que recibibe el cuerpo muerto de su hijo hace que cualquiera (sea del Credo que sea) sienta lo que María está padeciendo.


Ahora sólo que me quedo con la ilusión que como ocurre en Halloween que repiten obligadamente "El extraño mundo de Jack" (Nightmare before Christmas - 1994) haciendo algún zapping me encuentre con un hombre preguntándose "Dios mío, por qué me has abandonado" mientras deglutamos un rico huevo de chocolate...

@vanemaz

lunes, 18 de abril de 2011

Surrogates

"Reconocer el carácter estrictamente imaginario de las criaturas artificiales no disminuye su importancia conceptual, sino bien por el contrario permite liberar la riqueza de sus significados y ubicarlas en una nivel de existencia quizás más profundo que aquel del realizable real donde algunos se empeñan en situarlos" Philippe Breton

El afán por contar con alguien que haga todo por nosotros es una idea que con seguridad ha rondado la cabeza de cualquier mortal. Y como el cine siempre ha sido un lector de los procesos sociales, del DECIR de una época, y el tema de los sustitutos del hombre nunca estuvo ajeno. Retratos de cómo durante años y años se vivió un temor casi más antiguo que la humanidad misma, hay de sobra. En todos los casos, la visión fue apocalíptica. Esos seres traían miseria, pura miseria humana, puros ejemplos de la superioridad de las máquinas. Aberrantes, parcos, demoníacos, con fetiches con el cuero, seductores, los hubo de todo tipo, pero en todos esos casos su accionar dentro de la trama fue pensado desde un lugar nocivo.

Esa fascinación por experimentar, analizar, investigar y narrar los procesos de los tantos imaginarios ilustrados sobre el celuloide llevó a muchos a hacerse preguntas y tratar de responderlas en ponencias alrededor del mundo, a otros tantos a escribir libros, algunos incluso best sellers (otros pieza de alguna que otra biblioteca de fanáticos) mientras que algunos se conformaron con dedicarle una tesis….(y algunos posts).

Pero para seguir hablando de un tema tan interesante y tan actual, necesitaríamos una nota más extensa y con más info (iba a decir “más seria” pero eso en El Gabinete nunca sucede). Quedar{a de tarea para el hogar. Mientras tanto, y habiendo hecho esta breve introduction, paso a comentar el film que luego de varios meses esperando en casa por salir del placard, vio la luz de la pantalla. El film en cuestión es Identidad Desconocida o Los Sustitutos (Surrogates in english).

Ya desde el vamos la estética Terminator 3 desde lo musical que empalaga y los efectos especiales que dejan el tímpano en remojo nos dicen que es de Jonathan Mostow.

Resulta que en la United States de un futuro estéticamente cercano, un viejo llamado Canter (James Cromwell, a quien hacer de malo siempre le sienta mejor que hacer de granjero) inventó unos seres que reemplazan a los seres humanos, a imagen y semejanza en la mayoría de los casos. Estos sustitutos son usados para que los humanos se protejan de los peligros diarios que pudieran llegar a acecharlos. Lo que pasa es que todos se vuelven adictos a usarlos y manejarlos desde casa, acostados en un sillón reclinable, sujetados, con unos lentes con los que mediante la vista de estos, ellos experimentan el mundo. La realidad parece haberse vuelto perfecta…

Ya no hay humanos en la calle, sólo androides con chips (más fáciles de extraer que los de los Terminators que estaban bien ocultos), androides que parecen haber encontrado la perfección, anhelo puramente humano. Todo se complica cuando alguien asesina al hijo de Canter a través de su sustituto con un sofisticado aparato, esto lleva al agente Greer a salir de su letargo y comenzar a investigar una trama que oculta una conspiración (cuando no!!!). En el medio Greer tiene problemas con su esposa (cuando no II) que quiere olvidar su vida de humana y vivir confinada a ser una sexy sustituta, sufre un trauma del pasado con su pequeño hijo (cuando no III), y además, debe lidiar con un misterioso profeta que lidera el grupete de gente amontonada en “la reserva”, un lugar para los pocos que decidieron seguir siendo sólo uno.

La peli se deja ver, es entretenida y tiene todos los condimentos para verla un sábado a la noche. Está Bruce Willis que al principio asusta convertido en una versión de Ken con jopo y todo, Radha Mitchell que siempre es un “ni” y Rosamund Pike que está hecha a imagen y semejanza de su nombre , quiero decir, es tan delicada y bella como extraña.

Identidad Desconocida no va a aportar seguramente nada a la historia del cine, pero quizás ayude a seguir pensando un tema complejo que nos involucra a todos... Porque al fin y al cabo, el cine, a pesar de su hermosa diversidad, no hace más que leer el imaginario, el de cada uno de nosotros. Así fue, así es y así será.

¡Afortunadamente!


GGss

martes, 12 de abril de 2011

3X1: Diego Peretti

Hay pocos actores en la abadía cinéflila merecedores de un 3X1. Actores que brillan y que a pesar de ser versátiles conservan esa aura característica que tanto nos atrae.

Y en el reino argentino Peretti es rey.

Por eso, aprovechando la nota anterior: la excelente review que nuestra colaboradora querida Gise Botta hizo de Un cuento chino, con el inigualable y grandioso Richard Darín, y retomando la charla con Los mandingos de la siesta el martes pasado que derivó en el deseo de hacer una nota sobre los narigones del cine (que alguna vez verá la luz), se hizo presente este 3X1. No es un podio. Son tres directores. Tres historias. Tres buenos partenaires. Tres oportunidades para verlo a Peretti en acción, la pieza común que une las partes y arma un rompecabezas de humor y carcajadas sin fin.

Aquí un adelanto con sus respectivos links a wiki para más info.

Ninguna de las tres tiene desperdicio! Make a choice!!!!

Hernán Goldfrid (2009)


Juan Taratuto (2007)


Damián Szifrón (2005)



GGss

sábado, 9 de abril de 2011

Yo también quiero rescatar a un chino

por la querida amiga Gise Botta (@giselin)


Que Darin es Darin, y cada día convence más de su talento, no es ninguna novedad, no es necesario afirmarlo porque a lo largo de su extensa trayectoria lo ha confirmado una y otra vez. En esta oportunidad vuelve a demostrarlo, a través del hosco Roberto, personaje central de “Un cuento chino”, la película dirigida por Sebastián Borenztein (quizás más conocido por series -como “Tiempo final”, “Malandras” y “El garante”- que por largometrajes previos).

El azar cambiará la vida de Roberto, estructurada, metódica y cerrada, a partir de un artilugio del destino que cruzará su camino con el de un chino que llega a nuestro país luego de que una vaca cayera del cielo matando a su novia. Así empieza la historia. Pese a su resistencia inicial, este encuentro los afectará y cambiará su mirada de la vida.

La película clasificada como comedia, en algún punto (es mi humilde apreciación) plantea un cierto matiz dramático, en las historias de los personajes que hablan acerca del sentido y del sin-sentido de la vida (no será mucho?). Ambos personajes han sufrido alguna situación trágica en su vida, pero sus miradas acerca del resto del camino son muy diversas. El encerrarse o el marchar al otro lado del océano así lo demuestran. Y es ese cruce de caminos el que permitirá un cambio de mirada.

Fuera de eso, los destellos cómicos están muy ajustados y bien logrados. Como antaño el chiste fácil era el que se tropezaba, ahora pareciera que lo chistoso va en camino al lugar común al poner al gruñón que putea. En la sala el efecto era instantáneo. Roberto renegaba (por todo) sin cesar, y nada era más gracioso que ello. Los desencuentros idiomáticos hicieron lo suyo a la hora de generarlo también. La mixtura entre una y otra sensación logran su cometido.

Los personajes están a la altura de la historia. Roberto, un renegado absoluto, negado a la vida, está encarnado a la perfección por Darin, una vez más logra vendernos lo que quiere, y su ductilidad actoral lo ubica con facilidad en cualquier papel. La ternura del chino Jun (encarnado en Huang Sheng Huang), quien no conoce ni un solo sonido del idioma español (ni inglés, ni alemán, ni italiano) más que el nombre que reconoce del tío al que busca, su lugar de desprotección y su carácter cordial, sumiso y obediente, lo ponen en un lugar sumamente querible. Y Muriel Santa Ana, poniéndole el cuerpo a la tierna Mari, una mujer que llega del campo con la convicción de volver a seducir y conquistar a Roberto, con sus ojos chispeantes, no deja dudas de que su talento está en crecimiento, más allá de la gruñona Lucia Gonzales (grosa entre las grosas, lejos) de “Ciega a citas”.

El combo es casi dos horas de mezcla, de chiste cruzado con una reflexión muy sutil, quizás en algún punto forzada o innecesaria, que le cambia el matiz básico de “somos extranjeros y no nos entendemos” para darle una pequeña vuelta de tuerca más profunda, que da sentido a los distintos seres de cada uno y que justifica la necesidad del cambio, la profundidad del afecto, y el efecto del otro, que aunque no pueda cruzar una palabra nos toca con todos los sentidos…



lunes, 4 de abril de 2011

Panzas versión teen

El tema de las hormonas alocadas, las penurias y el acné adolescente que acompañan a una célula que comienza a dividirse y trae algún que otro cambio, ha estado tan presente en el cine (shampoo y no) como la Prom Queen, las peleas entre pasillos escolares, los amores a un locker de distancia y los cheques universitarios.

Por eso aquí un nuevo podio, que se mete con esas adolescentes cuyas panzas afectaron de varias, disímiles y hasta conmovedoras maneras. Sus protagonistas dejaron y siguen dejando huellas en el camino amarillo de celuide, no con el mismo talento, pero al fin y al cabo, demostrando lo que decía una odiada profesora de inglés: “hay de todo en la abadía del Señor”.

Fifteen and pregnant (1998)

...con un nombre así ¿qué se puede esperar en materia de originalidad?

Kristen Dunst apenas despegaba después de Entrevista con el vampiro y en este film rodado para tv es Tina Spangler, una adolescente que encaja perfectamente en el molde del sol y las colinas hollywodenses, el sueño americano, los jopos, las camperas de cuero, las clases sobre cómo cargar a un bebé y el grito de la parturienta (a esto último habría que dedicarle un post entero). Desde los personajes hasta la trama pasando por…toda la película, es sólo una historia, tan standard como la cara de la misma Kirsten (o alguien pensó que Las vírgenes suicidas, Elisabethtown, Maria Antonieta y la Mary Jane Watson de Spiderman harían alguna diferencia?) Sigue siempre igual, como una taza de té con leche.

A falta de dignos trailers buenos son los fragmentillos

Riding in cars with boys (2001)

....porque "los chicos de mi vida" suena demasiado tierno!

La historia (real) de Beberly Donofrio no es muy distinta, sí desde lo narrativo pero casi igual desde los íconos. Está todo sobre la mesa: el policía que encuentra a la pareja teniendo sexo, el marido vago que termina igual de vago pero con chopera y un tráiler mugroso, el horno con marihuana que enoja a la protagonista, el soldado que va a la guerra y rehace su vida, el casorio en el patio de casa y la candidata a escritora a la que todo parece irle de mal en peor…aunque le sirve para alimentar dramáticamente los párrafos y tener éxito ya más vieja.

Drew Barrymore por momentos está igual que en Jamás Besada, Adam García y Maggie Gyllenhaal recién despuntaban (y seguirían con perfil bajo) y Britanny Murphy sólo grita. En síntesis, en el elenco sobresale James Woods (en realidad la vi hace mucho, pero me la juego por Woods) cuyo papeles siempre están acompañados ¿por nieve?


Juno (2007)

...el que no la juna se pierde something big!

La gran, la única, la irrepetible (qué lástima que existe una sola) Juno, la versión postmoderna de Mafalda, quien desde su sillón rojo ve la vida como ninguna otra adolescente té con leche de su edad, mientras come grandes cheeseburguers, opina sobre todo, reflexiona, se permite enamorarse y no tener absolutamente filtro y adora la música desde todos los lugares posibles.

Jason Reitman siempre será un genio, Diablo Cody no se ganó el Oscar al Mejor Guión Original en vano, Ellen Page es una grossa (siempre lo fue, mucho antes de ayudar a Di Caprio como la smart Ariadne en Inception), Michael Cera es Michael Cera (es decir, se deja bancar), Jennifer Garner hace de mother-to-be con el mismo ímpetu que en las fotos de la revista People y Jason Bateman siempre es un placer para los sentidos.

Con diálogos cargados de iguales dosis de humor e inteligencia, una fotografía alucinante con un tratamiento en las tomas de los colores y las estaciones, una música que acompaña a la perfección y un elenco que parece haber nacido para esa historia, Juno nos invita a compartir su vida y sus sueños, con una panza alrededor de la cual tejerá su historia para empezar a conocerse y acercarnos a los espectadores un interesante punto de reflexión.

Bonus Track “todos tenemos un muertito en el placard” incluso Natalie

Encontré esto sin querer en la web, no la he visto (¿alguien si?) pero parece tener más lugares comunes que la del nombre poco original de arriba!

GGss

lunes, 28 de marzo de 2011

Todos dicen te quiero...un verdadero lemon pie

Días atrás, nuestro amigo José Matteucci decía en Los Mandingos de la Siesta (de lunes a viernes de 13 a 15 por FM Poriajhú 90.7), que cierto cine puede ser considerado como una tortafrita: uno nunca espera mucho de él pero no por eso deja de ser placentero...

Anoche, tuve la oportunidad de experimentar otro tipo de cine, un musical más cerca quizás de un lemon pie. El film en cuestión fue el conocido “Everyone says I love you” del genio Woody (hay veces que siento que esto con Allen ya es casi una evangelización), una cita que tenía pendiente (y vaya si pasó tiempo y agua bajo el puente sobre el río Hudson, se estrenó en el 96, cuando armaba el bolso para irme de viaje de estudios a Carlos Paz y empezaba a usar corpiño).

Dejando el último trapo al sol aparte, fue gracias a la magia de las redes que pude cumplir con la promesa, considerando que los films de Allen no son piezas tenidas tan en cuenta por la grilla como sí tantísimos films tortafriteros, eso se explica claro está, porque el lemon pie no responde a todos los paladares, la torta frita sí, y porque el lemon pie nunca, jamás, es igual en sabor, textura y figura.

Nunca fui muy devota de los musicales, me pesaba ver gente tan feliz que parecía volar y no tenía vergüenza de ponerse a cantar de la nada en, por ejemplo, un bar o una florería (aunque claro, buscar la felicidad en las tinieblas rutinarias era la esencia -para más info sobre este género leer "El cine por asalto" de José Pablo Feinmann-). Las amistades cumplieron a la perfección su rol de afectar y contagiar demencia y fue a partir del teatro que empecé a considerarlos, a entenderlos, hasta dejarme lentamente ser parte y querer estar ahí.

Fueron efectivos porque despertaron un monstruo dormido, la imaginación infantil que siempre había latido en algún lugar de la psique, en los sueños of course, pero más allá, en la mente, en ese escenario puertas adentro en el que cantaba y bailaba, desde los rincones del orfanato de Chiquititas hasta de la mano de David Bowie en Laberinto (bultos aparte).

Y Woody traslada la esencia teatral antes que en los pasos de baile en la forma de describir el espacio, con paneos y largos planos secuencias que nos ubican AHÍ, en medio del flujo de diálogos que siempre terminan abordando lo complicado de las relaciones humanas, lo frágil de las idealizaciones, lo difícil de la fidelidad, lo fantasmagórico del sexo, lo triste del paso del tiempo y, obviamente, lo simple de las cosas….simples. Además de bañar las escenas con chocolate 100% allen factory: con música, referencias a grandes del cine, palabras que viajan más rápido que la luz, capitales extravagantes que muestran la miseria en estado sublime y claro, los hermanos Marx (de ahí viene la frase que da nombre al film).

Así, va configurando un panorama que viste lo simple de complejo y lo complejo de simple, donde ¿acaso la joya sean los actores?. Haciendo deslizar en el aire a Goldie Hawn y logrando que Alan Alda (chico Allen), Drew Barrimore (es como que siempre le falta el lollipop), Edward Norton (I will always love you), Julia Roberts (100% JR), Natalie Portman (no brillaba aún y el llanto no era creíble), Lukas Haas (sí brillaba, he always did), Natasha Lyonne (antes de American Pie) y hasta el rudo Tim Roth (ídem que Haas) canten, para en ese acto ir más allá, reírse de algunas convenciones y de paso homenajear a Fred Astaire y otros, incluso al mismísimo Gene Kelly bailando con Leslie Caron a orillas del Sena en la grandiosa Un americano en París.

Tal vez Todos dicen te quiero sea una de las últimas joyas del Woody pre-europeo que uno extraña pero sin embargo hace valorar más al actual. Como dije al comienzo, es un musical distinto (en el que bailan y cantan desde los empleados de una joyería y los enfermeros y enfermos de un hospital...hasta los muertos!!!), que lo es quizás porque como dice la narradora DJ Berlín "le conté a Skylar que alguien debería contar esta historia y hacer una película y ella me dijo: mejor convertirla en musical porque de otra forma nadie va a creerla" .

Eso la transforma en verdadero lemon pie: es ácida y dulce, deliciosa dentro de su aura único, esponjosa en cuanto a ingenio, y con la certeza de que como postre afectará cada paladar de una manera única, poniendo en juego todos los sentidos a la vez.

No es poco viniendo de un postre a base de limón....¿no?

GGss

domingo, 27 de marzo de 2011

mejorando con los años

pasan los años y sigues aquí
cambian los Papas y sigues aquí


Los blockbuster de la década del 80 parecieron tener su segundo aire en los últimos años. No se modernizaron como si lo ha hecho por largos decenios Bond, James Bond, quien ha actualizado la tecnologia, descargado la mejor música, conducido últimos modelos, pero nunca perdió su mania por un martini agitado, no revuelto.
Pero como dijimos, hay otros que han asumido el paso de los años, han visto crecer canas en sus cabelleras, pata de gallo en sus ojos y la cuenta de la farmacia por antiflamatorios. He aqui 3 personajes mas cerca del geríatrico, pero que los bancamos a muerte!


puesto 3: Estoy demasiado viejo para esto (Lethon weapon, 1987-1998)


Los detectives Martin Riggs y Roger Murtaugh tuvieron que pasar mil y una desventuras (hasta salvarse de una bomba instalada en el inodoro de Murtaugh) desde que se conocieron allá en los ochenta. Varios años después, con embarazos de por medio, se dieron cuenta que ya no estaban para esos trotes y mas cuando deben recibir patadas de un maleante oriental.





puesto 2: Yippie Ki Yay (Die Hard, 1988-2007)


Desde el Nakatomi Plaza a tener que perseguir por la ciudad a Simon, John McClane se especializó en cómo correr descalzo y teñir su musculosa de blanco a negro hollín. Pero a medida que las entradas de su frente crecian, y ostentaba una lustrosa bocha, se tuvo que enfrentar a un terrorista informático, preguntandosé cómo se mueve el cursor... de todas maneras destrozar un helicoptero con un auto está más allá de los achaques.





puesto 1: No son los años querida, es el rodaje (Indiana Jones, 1981-2008)


Con su sombrero, látigo y campera de cuero, Herny Jones Junior, alias Indiana se enfrentó a nazis por los tesoros mas emblemáticos de la humanidad (olvidando la vez que se fue al Templo maldito) dando y recibiendo golpes (algo que caracteriza a todos los participantes del podio). De reencontrarse con su padre pasó a encontrarse muchos años despues con su (alerta de spoiler!) hijo mientras se escapa de spokcs y rusos comunistas.






Los años no vienen sólos, y las mañas tampoco. Han aprendido a reirse de sus años y como los buenos vinos, estos personajes clásicos del imaginario cinéfilo mejoran con las canas...


@vanemaz

lunes, 21 de marzo de 2011

Fiebre de Cine II

...porque ya había caído una vez, pero esta fue sin licencia por enfermedad


Ay el cine. Siempre el cine. Cine al fin. Cine al cabo. Cine.

Un sofá. Varios días. Muchos cines. Presupuestos, ambiciones, ideas locas, tomas, posiciones y movimientos de cámara, actores, colores, sabores. Todo puesto a disposición del genio de una espectadora y un dispositivo que imita al TiVo, sumida en los pequeños momentos que se escapaban a las obligaciones y la rutina, entregada a la diversidad del cine, y al hecho primordial de tener que ver todo lo que compulsivamente había estado grabando (y cuánto queda aún!!!!).

Acá la “listita”:

El discípulo (2003)

El típico film de espionaje en el que nada es lo que parece. Todos mienten. Todos. El film en sí. Sin embargo, al ser uno de los que llamo pochocleros asumidos, con todos los lugares comunes justo ahí donde uno sospecha encontrarlos, termina siendo entretenido, debido, claro está, a que las expectativas son bajísimas.

Están Al “nunca defraudo y casi siempre salvo las papas” Pacino y Colin “el nombre es más irish que tu imagen forzada” Farrell, que aparentemente despuntaba en su carrera. Si, más que seguro porque estaba flaco y sin marcas evidentes de toda clase de estupefacientes en el organismo. Digamos que ambos encajan bien en el papel, más Al que Col.

También está la chica novata de pelo tipo varón, actitud distante y mirada frívola que esa vez no tiene la campera azul que reza FBI (porque es de la CIA obviously) y el compañero desconfiado interpretado por Gabriel “nunca volverás a estar tan sexy como en Una canción del pasado” Match.

Rescatable: el ritmo vertiginoso que no decae…con olor a pochoclo pero necesario entre tanta falta de thrillers.

Olvidable: Collin haciendo de barman y geek del MIT.

La escafandra y la mariposa (2007)

Un film que es ante todo una real obra de arte, una pintura hecha film, una danza hecha film, un movimiento constante de una cámara que está enamorada de una historia, la de Jean-Dominique Bauby, editor de la revista ELLE, quien tras sufrir una embolia masiva y estar tres semanas en coma, despierta preso de su propio cuerpo. Sufre de "síndrome de cautiverio", tiene todo su cuerpo paralizado menos su ojo izquierdo con cuyo párpado empezará a comunicarse con un sistema muy particular.

Esto no detiene a Jean-Do, que empieza a reflexionar que aunque preso de su escafandra, su memoria e imaginación son su mariposa. Así, con la ayuda de la bella Claude (a quien comienza a dictarle la que será su futura obra literaria) se descubre capaz de ir más allá de su propia prisión.

Con un excelentemente explotado recurso de cámara subjetiva (adoro la cámara subjetiva) la mayor parte del tiempo, la narración fluye armoniosamente entre sus recuerdos, delirios, visitas, pensamientos, impotencias e intentos por darle pelea a su propia incapacidad. La fotografía y el montaje son la vedette de este film, además del genial, francés y adorado Matthew Amalric (el malo de Quantum of Solace).

Rescatable: TODO. Una joya que knockea sin cesar, que moviliza. La definición de lo que los ingleses definen como “thoughtful”.

Olvidable: disculpe, ¿cómo dice?

A single man (2009)

La opera prima de Tom Ford es una historia simple de un hombre simple que al estar tratada tan magníficamente desde la imagen, el montaje y la narrativa se vuelve complejidad de la buena.

George es un profesor universitario que pierde a Jim, el compañero de toda su vida (interpretado por el siempre impecable-siempre british-siempre hermoso Matthew Goode) y se encuentra con que no sabe lidiar con la pérdida; le cuesta, lo tortura, no lo deja seguir adelante. Cada día es para él un infierno de 24 horas, de las que ni siquiera puede escapar con la compañía de su gran amiga Charley (Julianne Moore está espléndida).

Con una música soberbia y una tratamiento de la imagen supremo, A single man traslada las emociones al espectador, lo compromete hasta el punto de las lágrimas. La primera y la última escena con el mismo protagonista como narrador son de una belleza y un shock sensitivo único. Y está Colin Firth, en su mejor papel antes de El discurso del rey, ese que terminó de confirmar que es un grande.

Rescatable: mirar este film es como asistir a una clase de “10 cosas para volver una historia cualquiera pura belleza fílmica”

Olvidable: lo olvidable sería que se olviden de verla!!!!

La otra Bolena (2008)

Dos hermanas inseparables, un hermano piola para la época, una madre que se hace la mala pero le faltan ovarios, un padre pelotudo, un tío más pelotudo aún (además de perverso, insatisfecho y con cara de asco las 24 horas….todo lo que Freud amaría en una consulta), un rey obsesivo y mujeriego y demás cortesanos que vuelven todo insufrible, son los protagonistas de esta épica pochoclera.

Volvieron los lugares comunes y esta vez de la mano de los Tudor and friends, en conflicto con la iglesia y con traumas varios. Los Bolena quieren casar a Ana, pero casan a María, entonces le presentan Ana al Rey (Ana y el Rey igual era otra peli y estaba Jodie Foster y Draco Malfoy antes de entrar a Howarts), pero el rey la elige a María. María lo atiende por las noches y le da un “bastardo varón”, pero el rey se da cuenta que quiere a la Ana renovada que volvió del exilio. Pero Ana quiere que se divorcie (cierto que estaba casado con Catalina de Aragón), y entonces se casa y le da….una hija! Y así sigue el enredo, con decapitaciones, incestos y mentiras varias. Todo por culpa del tío que si se hubiese ocupado de sus asuntos le hubiera hecho un favor a varios.

Nada nuevo bajo el sol, sólo que me gustaría destacar que está más bueno cuando usan actores ingleses para hacer papeles ingleses. Natalie tal vez va, pero Scarlett es demasiado "colina de Hollywood" para el papel y el australiano Eric Bana me agotó en estos roles…honestly.

Rescatable: Another epic film (los amantes del género le dirán que sí)

Olvidable: Scarlett cantando para Catalina.


8mm (1999)

Una cinta snuff guardada en una caja fuerte de un difunto millonario deja a su viuda perdida en el asombro, lo que la lleva a contratar a Tom Welles para averiguar qué escondía el inocente viejecillo. Pero a pesar de su (no creíble) capa de invulnerabilidad, ¿saldrá del mundo de lo hardcore hecho un trapito…?¿saldrá?

Seguro que el espectador medio ya vio este film de Joel Schumacher, trillado hasta decir basta pero efectivo para los que gusten de "El discípulo" más arriba. Por mi parte, como con Ojos de serpiente, eran films que los tenía pendientes, en ambos casos por no haberlos podido ver completos. Sin embargo, De Palma no es Schumacher….no sé si soy clara. Por si no lo soy, agrego: Schumacher camina con una cartel pegado en la frente que dice “me pagan por esto, si es por mí no se me cae una idea muchachos”. La historia incluso tiene algún que otro bache narrativo imperdonable.

Rescatable: ver a Joaquin Phoenix haciendo de vendedor de porno stuff que lee Truman Capote a escondidas es al menos divertido.

Olvidable: no le creo a Nicholas Cage (lo que es tener un tío famoso en la meca del cine che!)…pero creo que ya es un problema personal, como el que tengo con John Travolta, Adam Sandler, Robin Williams y Bill Murray...simplemente no los tolero.


Lars y la chica real (2007)

La historia es simple pero tan demente como el tierno del protagonista (al que por momentos dan ganas de abrazarlo fuerte para que monte en cólera): un muchacho con problemas de afecto y un trauma que le vuelve intolerable el contacto cercano con otros se enamora de una muñeca inflable (aunque sofisticada) que encarga por Internet, a la que nombra Bianca. Lo más desequilibrado del asunto es que su familia (su hermano y su embarazada cuñada) y toda la comunidad de la que es parte, le siguen el juego.

De repente, Bianca se vuelve una más, la llevan al trabajo, canta en el coro de la iglesia, da paseos por el bosque, va a hacerse controles periódicos al doctor y hasta va a la peluquería. Mientras tanto, Lars irá haciendo un viaje de descubrimiento interno, ayudado por el afecto y el apoyo de todos (que él igualmente jamás registra).

Lo freak no tiene límites y Ryan Gosling lo hizo otra vez, en un film con el tinte independiente norteamericano-canadiense de silencio, nieve eterna y gente no-glamorosa.

Rescatable: los actores, con Ryan a la cabeza (¿es que este pibe va a defraudar alguna vez?) y la always sweet Emily Mortimer (el que vio Match Point de Woody seguro la recuerda).

Olvidable: ¿eh? …bueno, quizás Lars cantando

Across the Universe (2007)

Un musical que vuelve banal la idea de mirar el reloj para ver cuando se acaba.

La historia del obrero inglés Jude y la chica de clase alta Lucy no es una más. Los desencuentros, alegrías, paseos, charlas, peleas en el contexto de la guerra de Vietnam, están atravesados por la singular música de Los Beatles, formando un combo alto en calidad, bizarro en imagen y colorido en cada rincón.

Con un ingenio que roza lo bello, se abordan los estados de ánimo y las situaciones que resultan de estos desde temas de la banda de Liverpool, entonados por los propios protagonistas. Lo interesante es que las canciones no rompen la armonía de las escenas sino que entran sin pedir permiso a colorear cada rincón, a medias, mezcladas, remixadas, estando tratadas a partir de la necesidad de la escena y no impuestas.

Es imposible no enamorarse de Across the Universe, y es imposible no enamorarse de Lucy y Jude (Evan Rachel Wood y Jim Sturgess la rompen).

Rescatable: TODO…pero si se me permite quisiera además agregar una palabra elemental muchas veces olvidada: FOTOGRAFÍA.

Olvidable: Bono haciendo del Dc. Robert vuelve calvario cualquier Beautiful Day…

Bous Track: La huérfana (2009)

Una cinta "de terror" que narra la vida de una familia que como se ve que no les alcanzaba con los típicos trajines del día a día van a adoptar a una pibita ya entrada en edad sin saber que esconde algo más que ganas de comerse al padre (y no me refiero a comer tipo canibal eh).

Con todos los condimentos del género (madre traumada por un error del pasado, psicoanalista de turno, hijos que no se pueden defender, padre pelotudo -versión moderna del de las Bolena-, orfanato dudoso con niños más dudosos aún, ilustraciones infantiles creepy, nieve, monja que corre peligro, casita del árbol, nieve, diario íntimo, búsqueda reveladora en Internet, nieve, elementos cortantes, casa muy vidriada y nieve -¿lo dije?-), esta peli no le llega ni a los talones a otros films (verdaderamente de suspenso) como los de algunos realizadores españoles (gloria y loor a Jaume Balagueró) que han abordado temáticas parecidas pero de una manera no tan previsible.

Rescatable: Peter Sarsgaard, always grosso (como Gosling).

Olvidable: los baches narrativos (ya una costumbre): todo sale a la luz de la nada en los últimos 2 minutos


No sé si lo dije pero el cine en casa tiene una magia especial, una magia que aunque en forma de lista, es bueno compartirla!!!!!

GGss

miércoles, 16 de marzo de 2011

Nunca fuimos modernos...ni adultos

Las peliculas de Disney siempre se caracterizaron por tener una estructura basada en los extremos. Buenos y malos, príncipe, princesa, madrastra, hechizos, canción, animales, compañeros (cuota de comedia), y el clásico: “y vivieron felices por siempre”.

Sólo basta con recordar aquellas cintas de la niñez de cuaquier adulto nacido antes de los ochenta. Cómo olvidar a La bella durmiente envenenada, Blancanieves dormida (digamos la verdad, ¿no eran creepy los enanos?), Cenicienta (con dos hermanastras con problemas de juanetes), los desdichados Hansel y Gretel (siendo abandonados y preparados a la portuguesa) o Caperucita “soy pervert” Roja (Freud se haría un festín) por el bosque y perseguida por un “lobo”. Y ni hablar del pobre Pinocho (que quería ser un niño de verdad!).

Si nos remontamos a la sección “patada al higado” tenemos a los animales con problemas: Dumbo (acomplejado con sus orejas), Bambi (huérfano), Patito (feo).. Más que alegrarnos la infancia, terminaron traumatizándonos.

Todos los perros van al cielo fue probable y definitivamente el equivalente de tirar los restos de cualquier niño al chiquero (con los Tres cerditos). Ni el beso de La Dama y el Vagabundo (del que todos recordaremos no el beso sino los spaguettis con albóndigas que abrían el apetito) pudo hacernos reponer de ese golpe canino a los bajos fondos.

Menos mal que los 101 dálmatas se reencontraron con sus padres y no corrieron el mismo destino que el pobre Chatrán. Los felinos igualmente nunca fueron privilegiados narrativamente, la muerte siempre acechó a estos bichos sagrados....Simba knows.

Hasta que un astronauta alunizó por “accidente" en el baúl de los juguetes. Se dio la mano con un vaquero y comenzó un camino (amarillo) hacia otra manera de contar historias sin acomplejar (tanto o directamente) a los chicos e involucrándolos desde la reflexión no traumática y a partir de temas más de lo cotidiano.

Este “cuento de juguetes” fue sólo el puntapie para que la lámpara saltarina se hiciera presente en el imaginario cinéfilo. Así, la factoría Pixar nos hizo ver el mundo como si fueramos pequeños Bichos, nos hizo marcar tarjeta en Monsters Inc (quién no imaginó un brazo acechando y cuando volvió a mirar se trataba simplemente de una pila de ropa). Recorrimos todo un océano (Beyond the sea) para un reencuentro memorable entre Merlin y Nemo. Fuimos superhéroes Increíbles, pero también autos de carrera (que aunque no lo crean tienen sentimientos). Incluso, con la idea de que cualquiera puede cocinar, dejaron de mostrar a las ratas como seres asquerosos (cualquier cosa consultar con Las Brujas) y nos invitaron a cocinar un maravilloso Ratatouille.

Y esto no termina allí, segundas partes se van a ser presentes, pero no podemos dejar de emocionarnos al recordar Up. Qué mejor que narrar les desventuras de un pobre viejo intentando perseguir un sueño, que como Dorothy, emprende una gran aventura para aprender que “happiness is real ony when shared” (saquen los pepeles tissue).

Pero la gente que tiene como mascota a Luxo Jr, no fue la única en incursionar en esta nueva manera de contar historias. Shrek significa antes que nada el aprender a reírse de las viejos cuentos de Disney. Una sátira de todo lo descripto más arriba. El Príncipe encantador dejó muy mal parado a aquel príncipe azul que nos inculcaron como objeto de nuestros sueños (la que no se imaginó bailando por el bosque al ritmo del ♫eres tu el príncipe azul que yo soñé♫, miente!!!).

Otras manadas extrañas también se hicieron presentes, como las magníficas Era del Hielo y Madagascar, donde un grupo desopilante de amigos intenta revalorizar la amistad a partir del viaje del héroe. Pero ojo, no todo lo que brilla es oro, hubo casos en donde en el afán de ganar al publico (mayor) con un guiño, se utilizó el recurso de asemejar las animaciones a las figuras de quienes les daban la voz...y fracasaron. Caso emblemático: Shark´s Tale que parece que se los comió un tiburón (preferimos ver Pecezuelos).

Otras como Kung Fu Panda (y el maestro Shifu de nuestra amiga Gabi Giorgio!!!), Monster House, Lluvia de hamburguesas, Igor (sublime!!!!!!!!!!), y una lista que puede seguir casi ad infinitum, son sólo algunos ejemplos de una nueva valoración a los cuentos infantiles con una vuelta de tuerca (hasta Disney tuvo que “modernizar” a sus princesas, desde una de tez morena a una Hannah Montanta Rampunzel) ya que las películas “para chicos” además de serlo para ellos, tienen un mensaje para quien lleva un niño adentro.

Quizás lo interesante es que alientan a los chicos y grandes a pensarse como personas que habitan más en el medio y menos en los extremos ideales. Seres comunes, imperfectos, que se permiten momentos de infelicidad y tristeza, seres que pueden desenamorarse de causas, decepcionarse, tener baja autoestima. Seres que sin embargo, pueden perseguir sus sueños, pueden aceptar el miedo pero aceptar también que sólo se vence aprendiendo a enfrentarlo.

Seres que conviven con los peores demonios: los propios. Seres más cerca de lo netamente humano que de lo fantástico, que por momentos nos hacen olvidar que están hechos con lapiz y se transforman en carne y hueso...

Si el cine es un espejo de nosotros, ¿porqué no hacer de ese reflejo una imagen más cercana a ese viejito que quería volar y que buscaba ser feliz que a esa princesa que quería regresar a su castillo...?



GGss & vanemaz

martes, 8 de marzo de 2011

Dime qué vistes, y te diré de qué película eres...

Nos tomamos un tiempo entre reviews y sofás para retomar con esta sección que nos divierte (o por lo menos a quienes la escriben) y nos hace bucear en el imaginario cinéfilo.

Esta vez nos metemos con uno de los elementos fundamentales del cine, esa parte indiscutible de la magia que nos muestran las luces parpadeantes de la gran pantalla. Gracias al vestuario nos trasladamos a ese mundo que se nos relata, al cual nos dejamos llevar cual dibujitos animados atraídos por los brazos del perfume.
Esta caracterización logra el realismo que se busca ya sea recreando una época histórica, o haciendonos creer que lo que estamos contemplando es un mundo mágico que realmente existe.
Desde el bigote, el bombín y el bastón de Chaplin hasta la capa y la varita de Potter, pasando por el pullover bicolor de Freddy, muchas prendas han marcado la cinematografía, y he aquí algunas de ellas:


puesto 3:
Zapatitos de Rubí (The Wizard of Oz, 1939)

Aptos para caminar por caminos de ladrillos amarillos, fueron una sensación y tal vez impusieron una moda más alllá de Oz ya que Tom Hanks se dió el lujo de pasearse por la sala de embarque de un aeropuerto en Estados Unidos, con una zapatilla roja. (y hasta el Lost aparece!!!)


puesto 2: A sombrero y látigo (Raiders of the lost ark , 1981)


Indiana no sólo rompió con el esteriotipo de docente de historia apolillado, sino que las camperas de cuerpo tuvieron su segundo aire. Y si a eso le agregamos un sombrero y un látigo, el combo parece estar perfecto.
Jack Bauer se encargó de imitar en un pequeño detalle a Jones, utilizando constantemente la bandolera en sus aventuras en tiempo real.


puesto 1: para combinar con los diamantes (Gentlemen Prefer Blondes, 1953)

A color o en blanco y negro, los vestidos de la Sra. Monroe marcaron una epoca, e impusieron la sensualidad en las mujeres. Hasta la chica material hizo de las suyas en un vestido entallado entre caballeros dispuestos a darle todo a su dama.



Párrafo aparte merecería los trajes de los superheroes y de las sagas de ciencia ficción. No es que se salga a la calle con un casco de Stormtroopers (ojo) sino que son las adaptaciones y la utilización de sus logos e iconos, en pequeños detalles acompañando la vida cotidian en un pin, un broche de cinturon, una remera, entre otros. Pero hay aquellos que recrean de manera exacta los trajes para premiers o reunion de fans, donde parece que uno se teletrasportaba a ese mundo fantastico.



el boca en boca que circula por Internet es que en el estreno de Tron Legacy, Tron Guy fue con su traje y se le tuvo que pedir que se retire de la sala porque las franjas luminosas de su traje molestaba a la platea... un grande!

Entonces ya sea como ganadora de la estatuilla dorada de Hollywood, o motivante de ideas para “noche de brujas” (bue, por estos pagos no se... ¿Carnaval?) o cumpleaños las prendas de las películas trascienden los fotogramas.


@vanemaz

sábado, 5 de marzo de 2011

Conocerás al hombre de tus sueños

El último film del gran Woody, me dejó en medio de un dilema. O volvió a ser Woody en todo su esplendor o la andropausia no lo discriminó, y cansado, dejó las cosas a medio hacer. No sé. Tampoco sé si me gustó tanto como en otras oportunidades. Trataré de darme cuenta volviendo a contar....

La historia: un coro de situaciones que se van entrecruzando, enloqueciendo cada vez más a sus desdichados protagonistas, que sufren el peso de no saber qué quieren hacer con su vida, como la mayoría de los mortales. Este estado de gataflorismo, de insatisfacción típicamente alleniano, de desear lo que no se tiene, es decir, histérico por donde se lo mire, irá pintando los trazos del relato, con el narrador omnisciente que siempre está (ya ahí tenemos para sumar al “Woody puro": historia coral, narrador, personajes neuróticos, es decir y sobretodo, insatisfechos).

Resulta que Helena Shebritch (Gemma Jones), después de ser abandonada por su esposo Alfie Shebritch (Anthony Hopkins), quien en un momento de extraña iluminación empieza a hacer todo lo posible para retrasar el envejecimiento, comienza a visitar a Cristal, una vidente. Y se sabe, estos ritos son adictivos, así que la Helena empieza a vivir de acuerdo a lo que le dicta Cristal, alterando hasta un nivel insoportable a su hija, la desdichada Sally, quien además carga con un marido vago, Roy Channing (Josh Brolin), médico que jamás ejerció para perseguir su sueño de ser escritor.

La pobre Sally sueña con abrir su propia galería de arte pero se conforma con trabajar en la de Greg (Antonio Banderas), mientras sueña también con tener hijos. Pero su esposo está obsesionado con publicar su próximo libro, dado que sólo tuvo éxito con el primero. Entonces alterna sus ratos de escritura con su nueva vecina, Día (Freida Pinto), que siempre se cambia al lado de la ventana abierta, siempre tiene sexo al lado de ventana abierta y siempre se viste de rojo. Día está comprometida y a punto de casarse, pero no por eso deja de responder al histeriqueo bastante explícito de Roy.

Mientras tanto, Alfie presenta a su nueva novia Charmaine (Lucy Punch), una escort devenida en puro patetismo no-chic, con quien se casacon el sueño de que lo convierta en padre de un hijo varón.

Todas las situaciones comenzarán a enredarse hasta formar una gran sopa de inseguridades, de individuos que buscan, constantemente, pero al no saber qué, sufren, no pueden encontrar porque primero tienen que hacer realidad el cotidiano deseo de encontrarse ellos mismos. Pero como eso es casi imposible (el casi es una formalidad), siguen viviendo de alguna que otra ilusión, de sueños, de ires y venires propios, de esos de todos los días.

Este último es otro elemento a favor del "Woody puro", mezclado con las conversaciones de tinte filosófico, el homenaje a grandes como Ibsen, la música clásica, y la ópera que nunca falta, acompañando y en escena. También está el personaje del propio Woody encarnado, en este caso en Alfie, tanto en sus movimientos y gestos inquietos y su manera de hablar como (y obviamente) en sus desilusiones.

También está Londres, con su ritmo, sus calles hermosas, sus taxis y su paz europea, todo un personaje en sí mismo. Y Europa, según coincidimos con mi amiga y colega y colaboradora de El Gabinete, Giselin, contagió a Allen en un punto de la narración: el final. Woody nunca termina sus historias, eso lo convertiría en alguien que no admiraríamos, pero sí, las cierra (en cierta manera, conceptualmente). En este caso nos sorprendió el fundido a negro y los títulos de un momento a otro. Quedó todo por la mitad.

La efectividad de las historias corales reside en que la mayoría de las veces todas confluyen en alguna idea. Pero aquí lo único que sabemos, es que los personajes siguen siendo infelices, mucho más que al comienzo. Seres imperfectos, seres enredados en su propia locura, seres impuros, sucios, que guardan mugre bajo la alfombra, que pecan una mil y veces.

Pero creo que es esta la idea que rodea el film y a todo Allen. A pesar de la infinidad de decisiones que podemos tomar, la infelicidad es propia del ser humano, como bien plantea en Crímenes y Pecados: “la alegría humana no parece haber sido incluida en el diseño de la creación”. Quizás la clave de los pequeños momentos de felicidad está en valorarlos, en disfrutar de las cosas más simples en intentar pensar que podemos vivirlas en esta vida y no en otras como cree Helena influenciada por las ilusiones que Cristal planta en su mente cual Inception.

Quizás esté en nosotros vivir de ilusiones o tomarlas para lograr y valorar lo que la vida va brindando a medida que nos movemos por ella, que la transitamos con todas nuestras imperfecciones. Una vida que es tan frágil que puede terminar en cualquier momento, como reflexiona el narrador a partir de muerte de uno de los compañeros de póker de Roy.

Entonces ahí es donde sumo el último punto al "Woody puro", y digo que el final es proporcional (y Woody no sufre aún de andropausia).

El final es puro Woody. El final es la vida misma.

Bonus track alleniano para destacar: los paneos que van y vienen en las escenas dramáticas! EXCELENTES!!!!

GGss