Si te pregunto ¿quién es John Malkovich?
Uno puedo responder por nombre: Lennie, Athos, Dr Jekyll, Cyrus, o por aproximación: el del libertino, el de Amistades peligrosas, el de Red.
Pero todos más o menos sabemos de quien estamos hablando.
Ahora, si te pregunto ¿quieres ser John Malkovich?
Las respuestas pueden variar.
Pero si a quien esta dirigida la pregunta son Craig Schwartz, Lotte o Maxine, las respuestas serán afirmativas, por lo menos en parte.
Para develar el interrogante tenemos una película (cuac!) que si bien se queda a mitad de camino, la traemos a El Gabinete: Being John Malkovich?
¿De qué viene? Craig (John Cusack) es una titiritero callejero incomprendido. Lleva casado casi por 10 años con Lotte (Cameron Diaz), una amante de los animales, y parece que sus vidas no prosperan en absoluto.
Mientras su mono necesita terapia, Craig decide tomar un nuevo trabajo como archivista en el piso 7 1/2 de un reconocido edificio de oficinas de la gran manzana.
Pero todo cambiará cuando detrás de unos ficheros descubra una pequeña puerta que lleva directo a la cabeza del reconocido actor John Malkovich (John Malkovich), sólo por 15 minutos.
Una nueva fuente de ingresos, un triangulo (cuarteto) amoroso, un intento por reconocerse...
¿por qué recomendarla? difícil... no se si es de ESAS películas pero, y sacando la guitarra que el mostrador del Videoclub nos hizo afinar, podemos rescatar un par de cositas.
John Cusack es John Cusack intentando hacer de un titiritero. John Malkovich ES John Malkovich intentado hacer de John Malkovich. Ambos parecen quedarse a mitad de camino por culpa(?) de la historia, pero sus interpretaciones dan en la tecla. Son naturales y sino deténganse en la escena cuando Malkovich ingresa en su propia cabeza.
Del lado femenino, Catherine Keener como femme fatale mmmmmm sienta bien, pero. Y por el lado de Cameron Diaz es raro verla en ese rol, por momentos uno se pregunta si es verdaderamente ella.
La gran falta en profundizar la historia, desluce cuatro personajes que hubieran dado para mas.
Esta comedia, drama, ciencia ficción, surrealista, de culto (?) escrita por Charlie Kaufman (Adaptación, Eterno resplandor de una mente sin recuerdos)y dirigida por Spike Jonze (Adaptación,.....) hace agua en varios lugares, que más uno puede decir.
De todas maneras, este preguntarse, este ponerse en los zapatos del otro, ver a través de sus ojos, sentir a través de su piel, es un lugar que en el cine se cuestiona muchas veces, y en esta oportunidad caemos por la madriguera que da en la cabeza de Malkovich, sólo para golpearnos.
Sin conejos blancos de por medio, la historia da un vuelco de 180º y termina centrándose en el triangulo (cuarteto) amoroso, dejando la pregunta del titulo lejos del juego, una verdadera pena, porque tal vez el resultando hubiera sido (no mas profundo, pero si) mucho mas interesante y atrayente para el espectador (sin caer en el cholulismo)
Hay películas que sabemos de que vienen
Hay películas que nos dejan satisfechos
Hay películas que con un nombre basta
Que mejor manera de comenzar que por el principio, ya que los títulos mismos nos preparan para lo que vendrá. Se dijo y dice que esta cinta es un homenaje a esos western spaghettis que tanto le dieron de comer a Quentin, y dudas no nos caben.
Para aquellos que hemos visto, tal vez no con el mismo fanatismos, películas de John Wayne, Clint Eastwood, James Stewart, y Lee Van Cleef solo por citar algunos, identificamos rápidamente los paisajes que se ven en los primeros minutos. Esas llanuras y montañas rocosas han acompañado a esos jinetes con moral dudosa, que en pueblos perdidos del Lejano Oeste defendían a las damiselas o robaban alguna diligencia.
La segunda conexión que uno realiza rápidamente con esas historias, es la música. Ennio Moriconi nos brindó mas que un clásico, y como en otras clásicas cintas de Tarantino, estas dicen presente. Pero ojo, el soundtrack es de lo mas ecléctico y tiene de todo un poco que encajan a la perfección.
Pero como siempre, vamos a empezar preguntándonos....
¿de qué viene? El Doctor King Schultz es un cazarecompenzas que libera a Django a cambio de que este lo ayude a encontrar "vivo o muerto" a tres asesinos prófugos de la justicia. Tras aceptar la oferta el ex-esclavo se siente libre para ir a buscar a su esposa a las plantaciones de Mississippi. Schultz lo acompañará y simularán juntos para recuperarla de las siniestras manos del terrateniente Calvin Candie.
¿Por que recomendarla? una palabra, nueve letras: TARANTINO
¿qué mas agregar? Su cine es blanco o negro, o mejor dicho blanco o rojo. Te gusta o no, es una sucesión de imágenes en movimiento donde no hay lugar para los tibios. No creo ser extremista con esto, ni intento serlo, pero es una realidad en su acotada filmografia. Pero este no es el espacio para resumir una review en menos de diez letras, no podríamos! ja!
Sabemos que es un narrador de lujo, y no hace falta que los políticamente correctos premios de la Academia nos den la razón. Demuestra con sus diálogos inconfundibles duetos de espada entre los protagonistas, poner/hacer su marca.
Pero para ello, se necesita estar rodeado de buenos actores. Jamie Foxx no es de mi gusto, pero esta justo para un personaje callado pero certero en palabra y acción. Samuel L Jackson, uno de los actores fetiches de Quentin, quien quedo viejo para hacer del protagonista, nos hace poner la piel de gallina con lo desinteresado de su personaje. Leonardo di Caprio y como le gusta decir a una amiga, desde que lo agarró Scorsese no hace mas que entregarnos papeles terribles! y aquí con una frialdad que asombra a mas de uno.
Un párrafo aparte merece Christoph Waltz, un verdadero hijo de "PIIIII", tanto que uno no puede creer que ese hombre que habla bajo y pausado que por momentos parece que tenga cierta moral, sea tan pero tan bastardo (y con gloria!).
Más que un cameo es un bonus extra o una participación amistosa como dice en los títulos. Franco Nero, EL Django original hace uno de esos "chistes para entendidos" que deja feliz a mas de uno :)
Por mi parte, como (no se si) fanática (sea el termino correcto) me pareció magistral. Tiene un timing entre los diálogos y las imágenes a la perfección. No se si es LA mejor de todas, pero seguro está en el top 5 de ellas, aunque le falta eso de coral que tienen muchas de sus otras historias (Pulp fiction, Bastardos), y aunque le falta ese revuelo en la narrativa (Kill Bill) que nos tiene acostumbrados, pero le sobra un gran guión y actuaciones a la altura.
Y bueno es Tarantino, sabemos a lo que nos atenemos cuando vamos a darle play a sus peliculas. Se lo puede criticar por la cantidad de sangre que se ve, por lo violento de esas escenas, por un lenguaje muchas veces un tanto zafado, pero vamos! es Tarantino! Es lo que hace que sus películas sean tan preciadas por aquellos a los que les gusta su cine. No vamos a ver una historia color de rosa, la vamos a ver tenida de ROJO!
La última entrega de los Oscars demostró que definitivamente el todo no es igual a la suma de las partes y que al igual que en el cine, nunca se sabe qué puede pasar hasta que en la pantalla se divise el The End, o nos corten la transmisión casi sin dejarnos ver el último tema musical (como esas personas que se van del teatro antes de que el artista regrese después del clásico “una más!”).
Este año no hubo homenajes al cine en sus inicios como ocurrió el año anterior con La invención de Hugo Cabret y El artista (esta última ganadora del Oscar a Mejor Película, Director y Actor) pero sí una veta patriótica en films como Lincoln, La noche más oscura y Argo, aunque también, historias sobre la superación personal y la esperanza como El lado luminoso de la vida, Una aventura extraordinaria, Amour (ponele) y Beast of the Southern Wild. Y de alguna manera una historia que engloba en una sola todas esas sensaciones, con Los Miserables...…..y Django.
Si hay algo que se admira de esta entrega de premios es la puntualidad: un relojito inquieto mostraba en la pantalla de TNT la cuenta regresiva mientras Axel y Liza calentaban motores cada uno en su juego (a esta altura está permitido decir que Axel no la aguanta a la políticamente correctísima Liza, ¿no?). Del otro lado, los mortales cinéfilos veíamos desfilar vestidos que ni en un casamiento veremos por estos pagos, colas largas, (colas siliconadas), rostros contentos y la fashion police por algún rincón, además de los presentadores locales que a uno le generan siempre la reflexión “son tan pero tan yankees”...
Y se hizo la luz de la mano de Seth MacFarlane para el “let the show begin” demostrando que un poco de acidez hace falta. Para aquellos que se preguntaron quién era, en el cine hizo su debut con Ted (la historia de un oso un tanto promiscuo y nada tierno) pero es reconocido por la mayoría como el creador de las series Padre de Familia y American Dad, además de tener su lugar ganado en la industria como ilustrador y el mérito de haber sido el guionista más joven contratado por los estudios, así que, sabiendo su prontuario sabíamos a lo que nos íbamos a atener.
Amado u odiado, criticado y alabado, este hombre llevó la ceremonia como esos cocineros que cortan la cebolla sin mirar. Gastada por aquí, gastada por allá (no se salvó nadie), condimentó el humor con dotes de bailarín que lo dejaron bien parado luego de la seguidilla de sketchs en los que el (viejo y original)capitán Kirk era el anfitrión, probando una y otra vez sus habilidades...si esto no es reírse de uno mismo! Fue una apuesta interesante, más si tenemos en cuenta que los últimos anfitriones dejaron un sabor amargo en las presentaciones y deslucieron lo que es LA noche del cine (y si por esas casualidades están pensando sobretodo en Anne Hathaway y James Franco la respuesta es ¡cooooorrecto!). Se dijo que iba a ser una entrega en donde el homenajeado iba a ser el musical, y Dios cinéfilo si lo hicieron. Primero, para lavar las culpas por el sublime “We saw your boobs” a cargo de MacFarlane y el coro de Los Ángeles, una correcta Charlize Theron y un algo despatarrado Channing Tatum bailaron al compás de “In the way you look tonight” haciéndonos recordar ese magistral baile entre Fred Astaire y Ginger Rogers, de la mano de MacFarlane nuevamente en la voz (es literalmente multifacético el tipo). Luego, el anfitrión junto a Daniel Radcliffe y Joseph Gordon-Levitt brindaron sus voces y pasos de baile (ambos anduvieron en las tablas de Broadway), y más tarde se unieron todos para entonar “Be our guest”. En el medio del baile obviamente MacFarlane se lució con sketchs (los típicos sketchs de los Oscars) en los que parodió la peli “Flight” con medias y sedujo a la nominada Sally Field vestido de “The flying nun”.
Luego, la hora del musical se dió cuando Catherine Zeta-Jones recordó su paso por Chicago, y Jennifer Hudson por Dreamgirls, momento en el que todos se pusieron de pie. Pero la cereza de ese momento fue nada más y nada menos que el elenco completo de Los Miserables interpretando en vivo una mezcla de “One day more” con otros temas de la obra/musical/película nominada. Acto seguido (y luego de varios minutos de transmisión y varios e hinchapelotas cortes) Shirley Basseyentonó “Goldfinger” poniendo al público de pie, seguida de Adele (homenajeando a Botero),entonando “Skyfall” de la película del mismo nombre, que ganó el Oscar a la Mejor Canción Original (y aprovechamos para decir que Bond tuvo su merecido homenaje (muchas veces olvidado por la academia tras 50 años). Pero para cerrar este recorrido musical dentro de la entrega, antes de pasar a los premios per se, nos falta nombrar a Barbra(todos pensamos en La Niñera)Streisand quien entonó “The Way We Were ” tras el clásico In Memoriam.
No sabemos si fue por remordimiento, culpa cristiana o qué pero la Academia le entregó el premio principal al film “Argo”, de Ben Affleck (ignorado en la terna de director); tal vez el gran perdedor de la noche fue el Sr Spielberg, ya que como director tampoco se pudo llevar la estatuilla una vez más a casa. El Oscar fue para Ang Lee quien con su Life of Pi fue el más premiado de la noche con este Oscar más los de Mejor Fotografía, Efectos Visuales y Banda Sonora.
Dentro de las categorías de mejor actuación los cuatro fueron como dicen en la calle (y siguiendo con la onda de los musicales): cantados. Jennifer Lawrence se llevó el de Mejor Actriz y Daniel Day Lewis el de Mejor Actor mientras que Anne Hathaway se llevó el de Mejor Actriz secundaria y Christopher Waltz el de Mejor Actor Secundario, dejando por sentado que la clave para llevar el Oscarcito a casa es hacer una biopic (y si es sobre un personaje de peso para los EEUU, mejor...acá algunos ejemplos)
Por el lado del guión, Tarantino se llevó el de Mejor Guión Original (¿qué duda cabe que este tipo es único?) y Chris Terrio el de Mejor Guión Adaptado por Argo. Como ya seguramente habrán visto en todos lados la lista especificada de ganadores, aquí nos reservamos el derecho de no emitirla (busquen en wikipedia que está)
....¿que nos dejaron estos Oscars? Saber que la película que gana el máximo galardón no siempre es la mejor, y que como diría Woody(un reconocido y autoproclamado enemigo de los Oscars), es imposible medir la calidad de un film mediante un premio, y cuando decimos film nos referimos también a cada uno de sus componentes (actuación, dirección, fotografía, vestuario, guión, etc). Porque siempre decimos que el cine es subjetivo, particular, que depende de cada uno, de inmensos componentes, “el cine es masoquista”, cuando querés reir ves una comedia, cuando querés llorar ves un drama. Es un tema muy complicado y abstracto y difícil de encasillar solamente con una premiación, pero, aún así, si esto motiva a que la gente siga mirando películas, a que se re-estrenen y a que se sigan haciendo y contando historias....BIENVENIDOS SEAN!!! ….y si incluso la larga ceremonia termina con Seth MacFarlane y Kristin Chenoweth cantándole a los perdedores (Bienvenidos sean!!!!)
Preguntas sin respuesta:
¿Dónde estaba Tom Hanks? ¿Dónde estaban: Brad y Angelina, Leonardo Di Caprio, Matt Damon con la novia argentina? ¿Por qué George Clooney sigue estando tan bueno (con barba, sin barba, con ropa, sin ropa)? ¿En qué escalera hay que caerse para que te levante Hugh Jackman? ¿Por qué Meryl no estuvo nominada? ¿Qué otra peli hizo el actor de El artista? ¿Qué hizo Steven Spielberg cuando llegó a la casa? ¿Se fue a dormir con todas los Oscars que ganó en las entregas pasadas? ¿Quién contuvo a Bradley Cooper? ¿Mamá? ¿Realmente el vestido Helen Hunt salió 60 euros? ¿Cantaron detrás de bambalinas “es para Steven que lo mira por tv”? ¿Qué hacían Jennifer Aniston, Reese Whitterspoon, Kristen “ponele onda y peinate” Stewart? ¿A quién se habrá levantado Jack Nicholson? ¿Cuántas copas de alcohol tendría en sangre? ¿Qué hacía Michelle “ahora también bailo” Obama entregando el último Oscar de la noche?
Desde que se anunció, ansiosa aguardábamos su estreno. Entregas de premios y nominaciones no hacían mas que aumentar la adrenalina.
Idas y vueltas (y filtrados en la web) me dieron la posibilidad de verla antes del estreno en pantalla grande, lo cual no quiere decir que después del jueves 14 de febrero me acerque a algunas de las salas cinematográficas de Rosario.
Esta imagen es uno de los iconos mas importantes de la historia, (de)muestra, transmite todo lo que Victor Hugo nos quiso contar en las páginas de su libro hace tiempo ya, pero que parece palabras mas palabras menos, nunca perder vigencia.
Una vez mas viajamos en el tiempo, y nos adentramos en la historia de estas personas, que luchan por ideales, por sobrevivir y por demostrar que el destino no se encuentra marcado y está en sus acciones ponerlo en marcha.
¿De que viene? A pesar de ser historia conocida, y que se ha llevado varias veces al cine (tal vez la más recordada sea la versión de 1998 con Lian Neeson, Geofrey Rush y Uma Turman) y a las tablas (en el 2000 se hizo la puesta argentina encabezada por Juan Rodo, Carlos Vittorio y Elena Roger), debemos hacer un parate y contar de que viene.
1815, el prisionero 24601, Jean Valjean (Hugh Jackman) cumple con su sentencia y es liberado "bajo palabra", pero su guardia Javert (Russell Crowe) no le va a ser la vida fácil cuando este decide romper con su pasado y comenzar una nueva vida, lejos de su pasado, todo gracias a la segunda oportunidad que le otorga el Obispo del pueblo. 1823, Valjean es ahora el Alcalde y director de una fábrica. En ella trabaja la pobre Fantine (Anne Hathaway) quien es descubierta por sus compañeras y expuesta por ser madre soltera. Es echada y debe con su cuerpo y alma conseguir algún dinero para enviarle a su niña Cosette (Isabel Allen).
El destino hace que Valjean enmiende su "error" y se hará cargo de traer a su hija, pero Fantine está muy enferma. Este mismo evento hacen que ex-presidiario se encuentre con Javert cara a cara, lo cual obliga una vez mas a Valjean a escapar, pero esta vez no lo hará sólo, busca a Cosette y comenzarán un nueva vida juntos como padre e hija. 1832, Cosette (Amanda Seyfried) ya no es una niña y en las revolucionadas calles de París conoce por casualidad a Marius Pontmercy (Eddie Redmayne) un joven que lucha por la libertad junto a otros estudiantes franceses, entre ellos Enjolras (Aaron Tveit) y el pequeño pero gigante Gavroche (Daniel Huttlestone).
Épocas de revueltas callejeras lleva a los jóvenes a las barricadas y a Valjean a replantearse su vida y la posibilidad de dejar "libre" a Cosette para seguir su propio camino, mientras la sombra de su propio pasado parece estar cada vez más cerca.
(sin quererlo quedo como si Fantine mira a Cosette)
Largo y difícil de resumir para una sinopsis, pero tal vez fueron los propios protagonistas quienes realizaron en la última entrega de los SAG, una presentación mas acorde de la trama.
¿por qué recomendarla?(valga la aclaración) debería comenzar por decir de que se trata de un musical, unos de los mejores musicales (que a mi criterio de oído con orejeras) he escuchado. Es ademas uno de los mas extensos, pero pasa tan rápido, uno se compromete de tal manera con la historia que los casi 160 minutos parecen un cerrar y abrir de ojos.
La música viene de la mano de Claude-Michel Schönberg y data de 1979/80, de cuando el musical se estrenara por primera vez en las tablas parisinas. Te lleva, te hace transportare a una época y se mete en lo mas profundo de nuestros sentimientos, basta con escuchar los soliloquios de Valjean y Javert, el I dreamed a dream de Fantine, el Red and Black de los estudiantes, el On my own de Eponine, o Empty chairs and empty tables de Marius... y el epilogo! madre! no podría hablar de UN tema, si bien el que lleva adelante Hathaway podría ser el mas reconocido, cada uno de ellos es magistral y están llevados de la mejor manera. Y nobleza obliga decir que me sorprendió gratamente Crowe, y mas que nada en su tema final.
Esas canciones logran comprometer al espectador con la historia, derramar una lagrima en mas de una oportunidad, pero el crédito no es sólo de la música sino también de las imágenes. Al frente de la barricada lo tenemos a Tom Hooper, ganador el año pasado por El discurso del Rey (otra historia para ponerse de pie), pero como se ve en la película este no es el trabajo de uno, sino de un grupo de personas comprometidas, y esta cinta parece tener a todo un grupo de revolucionarios del celuloide.
bueno, creo que me deje llevar... no es tan así, pero las imágenes y la música parece complementarse de manera perfecta (no creo que para un Oscar, ya que Lincoln representa a los norteamericanos y sabemos como es el tío estatuilla... pero Les Miserables demuestra que nunca hay que perder las esperanzas...)
Sobre Crowe ya dije, me sorprendió gratamente, será tal vez porque pase meses y meses escuchando esas canciones en español por Juan Rodo, y me parecía extraño y casi desconcertante que el Gladiador pudiera emocionarme como lo hizo. A la joven Cosette la habíamos visto en Mamma mia y no esperábamos ni mas ni menos. Helena Bohan Carter y Sacha Baron Cohen parecen repetir los personajes de Sweeney Todd por momento, pero los Thénardier les quedan como anillo al dedo :)
Párrafo aparte merece Anna Hathaway quien ya nos había demostrado algo de sus dotes de cantante (te guste o no) en la entrega de los Oscar, donde había sido justamente Jackman el presentador. Muchos conocerán a esta musculoso actor por sus interpretaciones en películas de acción pero tiene un pasado en tablas, fue varias veces presentador los Tony(premios al teatro musical) y si buscamos un poco mas atrás nos regalo un temazo de Sunset Bvhace un tiempo ya. Sabíamos, pero nos resultó increíble verlo con muchísimos kilos menos y casi deshidrato, como confesara en mas de una entrevista, al momento de encarar Look down.
No se que mas decir, creo que mas que las palabras que yo pueda escribir, hay que ver la película mas allá de las nomiaciones, mas allá de que te guste o no el musical. Se que para muchos puede ser una traba, pero por momentos se te olvida y te dejás llevar, porque el relato es mas fuerte, la historia por sobreponerse a las adversidades y por luchar por lo que uno cree y quiere es lo puro y verdadero en este relato.
No puedo ser objetiva, me emocionó hasta las lagrimas, no pude contenerme, eran lágrimas de felicidad y de tristeza al mismo tiempo, esa mezcla de sentimientos que la vida nos regala (?) y que el cine nos retrata...
Alguien reconoce el titulo y/o la estrofa?
No?
Nadie?
Me lo imaginé...
Se trata de una comedia de dirigida por Jon Turteltaub, producida en la década del 90 por la Disney. Paso sin pena ni gloria, y por lo tanto es poca veces recordada en los canales de cable (o en el clásico cine shampoo de los sábados), PERO hace unos días la volví a ver y me dieron ganas de comentársela...
¿de qué viene? Jamaica bajo cero, o Cool running su nombre en ingles, cuenta el sueño de cuatro (?) atletas jamaiquinos por competir en trineo en las Olimpiadas de invierno. SI! jamaiquinos bajo cero.
Sorteando algunos obstáculos y trabas, logran salir de la isla con rumbo a Canadá, a los juegos de Calgary 1988. Allí no solo deberán enfrentarse con sus propias dificultades ante el hielo, sino que deberán superar la mirada de los demás atletas ante semejante imagen.
Para intentar lograrlo, contratan un entrenador de dudoso pasado en esas competencias, interpretado por John "el gordo de campera amarilla que en Mi pobre angelito lleva a la madre a casa" Candy.
¿por qué recomendarla? No se trata de LA comedia, ni de LA película de 1993. Si bien está basada en hechos reales ya que el equipo existió y participó en Canadá, sólo podrá sacarte algunas pocas sonrisas, tal vez en esos instantes cuando apela a slapstick o cuando podes llegar a sentirte identificado al intentar caminar por primera vez sobre el hielo, pero me parece (y es mi muy humilde opinión) que la gracia de esta cinta radica en otro lado.
El mensaje final, la moraleja, está en conseguir cumplir con un sueño, en vencer las dificultades, en no compararte sino sentirte un igual.
Lugares trillados? tal vez... Happy ending Diney? tal vez...
Todos nos sentimos bien al final de la historia, pero no puedo evitar cada vez que la veo que una lágrima caiga en los minutos finales (no voy a decir que pasa para no spoilear)
Lo siento, no puedo evitarlo, será la época del año, la sensación térmica (climática o psíquica) o lo que sea, pero para mi Jamaica bajo cero es una pequeña gran historia...
La pregunta comenzó una y otra
vez a ser formulada meses después de estrenada Quantum de Solace. La pregunta,
ya había sido formulada meses después de Casino Royal. Por quíen? Por mi padre,
el hombre que, cual Dom Cobb en Inception, plantó en mi mente la semilla
de locura por Bond. La pregunta sin embargo, ya había sido formulada por mí
misma hacia él en las anteriores oportunidades, cuando Pierce Brosnan se ponía
el traje de 007, cuando de adolescente y niña iba con su grupo de amigos a ver al
agente.
“No quiero opacar a Sean Connery,
él fue el primero y todo eso pero….para mí el mejor fue Roger Moore” acota mi
viejo llegando a la sala, sumándole porotos al inglés que él ya seguía en la inolvidable
serie El Santo… “después hubo un montón de Bonds, hasta que encontraron a éste” agrega (pobre Brosnan, ¡yo lo banco che! ¿Quién no estuvo
enamorada además de este hombre mayorcito pero que daba 10 años menos?).
Aunque, hay que decirlo, el problema con Brosnan fue que los guionistas se
rebuscaron mucho la trama, (se fueron al carajo con la fantasía), incluso con
los gadgets. De Craig a esta parte, humanizaron no sólo a Bond sino a las
temáticas, más cercanas a las problemáticas nacionales, globales, políticas,
virtuales…
Las preguntas, son parte del
folklore bondniano. Las respuestas, son parte de años de ir al cine juntos
(Edipos aparte), y con cada nuevo film renovar teorías, recordar viejas
anécdotas, esperar nuevos paisajes, repetir días después cada línea de diálogo.
Bueno, no puedo evitarlo, Bond me puede, por eso siempre digo que me voy a una
cita con él. En realidad, el cine es siempre una cita: uno va sin saber qué va
a pasar y vuelve afectado, y se olvida por esas horas de todo y todos…(no hace
falta que vuelva a citar a Billy Wilder).
Y ahí estaba en la cita: el
agente 007 al servicio de su Majestad, el arma más poderosa de England, ese
hombre responsable de mil sueños, otras tantas alucinaciones, algunos dibujitos
en alguna carpeta y obviamente, cientos de líneas dedicadas a él. Sólo a él.
Sólo para sus ojos.
Y ahí estaba Skyfall. Así se llama la
última película estrenada semanas atrás en los cines de acá. El film viene a
cerrar y a abrir en simultáneo algunas historias. La trama completa un círculo
ya conocido por los seguidores y abre otro que nos deja el literal mensaje de
“hay Daniel Craig para rato”.
¿Por dónde empezar? Por un Daniel
Craig que está a punto caramelo (y está en lo cierto el cinéfilo Cristian Oliva
cuando dijo que lo hizo poner en duda su heterosexualidad), en su mejor momento,
con la seguridad suficiente como para contagiársela a Bond, James Bond, arrugas
aparte… Ya no le hace falta pasearse en zunga por alguna playa ni mostrar tanto
torso, ya lloró, se enamoró, se volvió empático con el tema femenino, ya se
jugó todas las fichas que le tiraron en los casinos del mundo y los resultados
estuvieron a la altura de las circunstancias. Ya hizo de todo para pasar la
prueba de fuego. ¿Qué le faltó? Morir…bueno, también lo hizo, es decir, lo hace
en esta entrega.
Ahí comienza todo, después de una
de las secuencias iniciales más largas de la historia de Bond en la que hay de
todo, persecuciones en moto por los techos del mercado central de Estambul ciudad
siempre efectiva para las escenas de acción de este tipo, (cualquier cosa consultar
con Búsqueda Implacable II), peleas cuerpo a cuerpo arriba de un tren en
movimiento (un clásico), utilización de grúas como mecanismo de ataque (pobres
New Beatles), y la compañía de la tiernamente hermosa (e indispensable para la
historia) Eve (Naomie Harris).
Muchas cosas suceden en esta
oportunidad, y mucho tiene que ver el hecho de que la saga esté cumpliendo 50
años (los conocedores del tema lo comprenderán a partir de la cantidad de
homenajes). El primer acierto de los productores (seguimos viendo el nombre de Bárbara
Broccoli en los títulos) fue el de elegir a Sam Mendes como director. El ex de Kate Winslet le aporta una mirada
que corre la historia para un lado más nostálgico, con menos fuego cruzado y
más declaraciones abiertas, con menos viajes en avión por el globo y mucha más
Londres con el M16 en crisis.
Otro gran acierto fue el de
Javier Bardem en la piel del villano Silva (qué bien le sientan los malos), un
villano con lo peor de todo: remordimiento, rencor, odio hacia M y todo el M16,
pero sobretodo, locura en las mismas dosis de tintura para el pelo. Un villano
que le tira los galgos a Bond y hasta le toca los cuádriceps (¡bien ahí! por
Mendes). La bronca contra la vieja M es una de las aristas del film. M es
quizás más protagonista que el propio Bond, y es mediante Silva que se irá
destapando la olla de secretos y cositas ocultas en el arcón de la abuela
british. Pero Bond tampoco escapa del arcón, ya que parte de su infancia e historia
familiar será revelada, trasladándonos a la fría, opaca y hostil Escocia, de la
mano del viejo Aston Martin DB5, y junto a otro viejo querido: Kincade (el
siempre grossogrossogrosso Albert Finney).
Este es un film de lealtades, la
de Bond hacia su jefa en el presente, la de su jefa hacia los 00, la de otros
agentes en el pasado, e incluso la de cada uno de los que trabajan en el M16,
que tampoco se salva ni material ni virtualmente de la destrucción. Pero, por
suerte, thank God, como un ángel caído del cielo, ha vuelto Q, aunque, ya no en
la piel de un viejito tierno, simpático y algo compinche como Desmond Llewelyn
en su época, sino del nerd-geek, escualiducho pero super-hiper sexy Ben Whishaw
(quizás lo recuerden de Perfume), quien, ignorando la cortada de rostro de Bond
“pero si todavía tenés acné”, vuelve a ocupar nuevamente una pieza
indispensable con sus hilarantes Quotes (frases).
Entonces, recapitulemos: tenemos
a un Bond que, ya pasada la prueba de destreza física, lomo y humanidad, vuelve
al ruedo para dar todo, una M (sos una grande Judi Dench) que ya al borde de la
jubilación se ve ella misma puesta a prueba entre su pasado, su presente y su
futuro (que pelea mano a mano con Mallory, el Presidente del Comité de Inteligencia y Seguridad interpretado
por el muy britishRalph “Voldemort”Fiennes), tenemos un Q renovado recién
salido de la escuela casi con la chocolatada y las vainillas en la mano, tenemos dos
chicas en la mira de Bond: Eve (no pienso revelar el apellido, tendrán que
esperar hasta el último minuto) y la sufrida Severine (Berenice Marlohe), y a un ultra villano que
(ahora entiendo a Oliva nuevamente, no tiene nada que envidiarle a Mostaza
Merlo). Podríamos decir, que, sin contar a Mostaza, Bond tiene armado su
equipito de fútbol para las temporadas que vendrán.
Por su parte, Adele completa el
combo con la banda sonora: un lujo. Y la historia, siempre la historia, hace el
resto. Porque Bond es eso, una historia, que una y otra vez nos prueba como
espectadores, desafía nuestros recuerdos, toca puntos del imaginario que
pensábamos que estaban tan dormidos como el perro gigante de tres cabezas de
Hogwarts. Pasan los actores, pero la esencia es la misma, la esencia se va
potenciando al mismo tiempo que nuestra experiencia como espectadores devenidos
en fanáticos de la serie, en partícipes, lo que vuelve cada chiste, cada guiño,
cada Martini agitado y no revuelto, cada tema cantado, cada frase memorizada y cada chica bond que quisimos ser (porque, lo admito, mi perfil twittero lo reza
“chica Bond frustrada”), algo tan valioso como el espíritu de Bond de nunca
rendirse.
Hay una palabra que parece haberse puesto a la moda.
No nos bastan los dedos para contar secuelas, precuelas, spin-off, “proto”secuelas, que ahora aparecen los reboots para redoblar la apuesta.
Pero ojo no son remakes… A la pipetúa!
La primera imagen que se me vino a la cabeza cuando escuche/leí sobre esto fue la siguiente:
Y si, uno no puede separar sus esferas de acción.
Pero parafraseando a un clásico personaje, pregunto: ¿de qué están hablando (Willis)?
Darle al botón correcto
Según la colaborativa academia Wikipedia, un reboot es “el reinicio o relanzamiento de una historia presentando una inflexión de la serie, no forzosamente siguiendo la continuidad previa sino solo conservando los elementos mas importantes, los que se consideren mejores o mas funcionales para darle seguimiento, aunque comenzando todo de nuevo, desde el inicio, con ideas mas ´frescas´”. Algo así como, olvidarse de todo lo ya hecho y darle una vuelta de tuerca.
He aquí tal vez la principal diferencia con lo que hasta hace pocos días conocíamos como remake. En donde se “re” + “hace” (make) en su totalidad la historia. Se retoman personajes, líneas de eventos (mezclemos por aquí a las precuelas y secuelas, tramas previas o posteriores respectivamente) o hasta se mantiene la trama en totalidad. Tal vez podemos decir que se actualizaban, se agrega o saca, pero su hilo permanece intacto. Tenemos remakes como Psicosis que hasta copiaron plano por plano la original (¡Dios no lo hubiera permitido!)
Entonces en uno se mantiene y recupera, mientras que el otro es borrón y cuenta nueva (para bien o para mal, solo el tiempo lo dirá)
5 ejemplos renovados
Siempre de manera muy arbitraria redondeamos un número, para no hacer extensos y eternos estos posteos. Buscamos que sea una muestra representativa (cuac!) ya que son tal vez las historias de las historietas quienes han sufrido la mayor cantidad de reboots. Buscan siempre a hacerlas más oscuras y fieles a las viñetas, pero no son las únicas que sufren el reinicio.
He aquí entonces, un puñado de lo que se vino y vendrá en la pantalla grande (ojo que la chica no se salva tampoco!)
Batman (1989) – Batman begins (2005): el padre de todos los reboots, y el mejor logrado hasta el momento. Comparado con Christopher Nolan, las películas de Tim “me saco el sombrero” Burton son un bebé de pecho. Si bien el niño dark le puso su impronta al enmascarado, lo hizo oscuro y con algunos problemitas psicológicos, Nolan logro darle un giro a la historia, rescribirla (más cuando todos pensamos que los pezones del traje de Clooney lo había arruinado para siempre), adaptarla a un mundo mas verosímil, y trasmitir el gris de un personaje que camina por esa delgada línea entre la vida y la venganza.
Dr. No (1962) – Casino royal (2006): este agente del MI6 pasó por mas de un cambio a pesar de que su licencia para matar nunca se venció. Desde Sean Connery a Roger Moore, pasando por el australiano George Lazenby, fueron los últimos Bonds los que le dieron otro perfil. Primero Pierce “porque cantaste en Mamma Mia” Brosman para darle el broche Daniel Craig. Estos actores lo volvieron mas rudo, mas humano, y hasta mas descuidado (no por ello dejando de lado los smokings… bow ties are cool). La formula tal vez se mantenga, chicas sexies + villanos despiadados + aminiculos tecnológicos + buenos autos + Martinis mezclados, no agitados = una buena de Bond!
Robocop (1987) – Robocop (2013): regresa el agente Murphy, si ese al que lo acribillaron a tiros y repararon. ese al cual le salía una super arma del muslo de su pierna y no recordaba (hasta cierto punto) su pasado, su humanidad. Un clásico del cine shapoo de sábados, pero claroooo, vuelve renovado! Dejamos de lado el perfil “lata de gaseosa” por una armadura mucho mas oscura. Si bien no se conoce mucho de la trama aun, están en pleno rodaje, las primeras imágenes que se filtraron ya muestran un policía alejado de la hojalata…
Star trek (1979) – Star trek (2009): es un reboot, si, vuelve a los personajes más oscuros, mas temperamentales, reinicia una trama que ha tenido ya varios comienzos, historias, rencuentros y nuevos personajes. Pero a su vez podría ser vista como una precuela, ya que vamos al pasado, al como se conocieron Kirk, Spock y cia (hasta aparece el mismísimo Leonard Mimoy, fundamental en el desarrollo de la trama), tal vez la secuela de esta, sea un digno reboot… el “coming soon” lo dirá…
Superman (1978) – Man of Steel (2013) Si bien estamos esperando la nueva, en el medio quedó “Superman regresa” un reboot que fue a parar a la papelera de reciclaje sin escalas. De la historia de Christopher Reeves a la de Henry Cavill, hay un gran trecho, y mucha de la culpa la tiene el reinicio de Batman. Al igual que con Peter Parker (otro de los reboots que se vino este año), todas buscan ser “oscuras” como la triologia Nolan. Mas humanas, más grises, más psicológicas… ¿quedamos en el umbral de terminar con héroes como los de Watchmen? (creo que terminé de desbarrancar)
Algunos podrán decir que están faltos de ideas originales, que ya no se les cae ninguna. Pero no todo me parece que esté tan perdido, ya que por lo menos no imitan, o copian, o remasterizan, o lo reestrenan en “fabuloso” 3D.
Particularmente prefiero esperar a ver que pasa con los reboots, y no conformarme con el mismo cuento, pero mas nítido. Si bien hay experiencias únicas e irrepetibles en traer lo viejo al hoy, de tener la posibilidad de ver en pantalla grande aquello que el tiempo no nos ha permitido, siempre queremos lo nuevo, estamos ansiosos por ver treaser y tráiler con material fresco (a pensar de lo que Propp nos venga a decir), queremos cine, e historias que nos atrapen… tal vez cuando pase un poco mas de tiempo, podamos esbozar un “veredicto” mas claro… ya veremos…
Una vez más he saldado mi deuda. El día se prestaba. La tarde ofrecía esa brisa bipolar teñida de un gris que clamaba decorar el aire con un poco de celuloide. Las gotas viejas de agua pasada por agua pedían a gritos el aroma a pochoclo que siempre quiere salir un poco más allá de la pared mental.
Bueno, dejando lo poético de lado, paso a contar...
Hacía bastante que la tenía en el tintero. La veía cada vez que pasaba por la dvdteca, incluso me insistía subida a caballo del primer puesto en el ránking IMDB, ese lugar que es casi para un cinéfilo un segundo hogar (o mejor dicho, un tercer hogar, el segundo es la pantalla grande...¿o el primero?). En fin.
Sueños de Libertad (The Shawshank Redemption) ya viene de antemano con un halo de prestigio, un "no se qué" que la abala,que apura la decisión de cualquier espectador detenido en la reflexión sobre la duración: un film que transcurre en una cárcel y dura 142 hace meditar hasta al más entusiasta. Es en estos casos cuando una y otra vez miro la tapa y leo las frases-tiraflores, incluso, hago una rápida búsqueda en el universo bárbaro del Sr. Google, como para tomar fuerzas.
La historia, que como tantas otras está basada en una historia contada por Stephen (the) King, puede parecer conocida, aún así, está tan bien contada que verla es todo un hallazgo.
Resulta ser que Andy Dufresne es condenado a dos cadenas perpetuas por dos crímenes que no cometió: el de su esposa y su amante; y es enviado a la cárcel Shawshank en el estado de Maine (¿dónde sino Mr. King?). El comienzo será duro pero poco a poco irá haciendo amigos, poniéndose bajo el ala de las autoridades y haciendo cosas que lo volverán la figura del lugar. Pero, en el camino, su sed por recuperar la libertad que le robaron lo hará ir por más. Allí conocerá, entre un puñado de #gentealhorno, a Red, un recluso que se volverá poco a poco su mejor amigo, compañero y confidente, alguien elemental en su vida.
El film está contado por Red (un Morgan Freeman como siempre, impecable) que aporta su punto de vista volviendo más amena la crueldad y dureza del ecosistema carcelario. Tim Robbins como Dufresne, por otro lado permite una identificación sin igual con el espectador. Frank Darabont el director (el mismo de Milagros Inesperados, también con una temática sobre la cárcel y un inocente condenado, también basada en una novela de King), se luce como director con un film que tiene merecidísimo su puesto número 1 junto a "El Padrino" de Francis Ford Cópolla, un film que nos hace pensar en palabras como esperanza, libertad, fuerza, identidad, identificación, poder, guantes blancos...y sobretodo, en el concepto de "ambiente" y "social", ese lugar que nos envuelve tanto tanto que cuando lo abandonamos nos sentimos sin identidad.
A esta altura no sé si es King el obsesivo o Darabont...lo que sí es seguro, sus tan bien narradas obras son capaces de cambiar una aburrida tarde de feriado en algo tan hermoso como la libertad que Darabont con tanta pasión buscó hasta el final.
¿Qué más decir? No sé, no estoy muy inspirada, pero tengo una certeza: la RECOMIENDO! Cuando se estrenó esta peli yo tenía 10 años...me falta poco para cumplir los 30!
¿Cómo hacer para no quererlo?
Talentoso hasta la médula. Callado. Sumiso. Con vetas oscuras pero una mirada
que refleja años en algún rincón pensando, meditando, queriendo cambiar el
mundo…
Seguramente, quien lea estas
primeras líneas pensará que están dedicadas al Caballero Oscuro.
No…
El destinatario de tantos halagos
no es otro que Nolan, Christopher Nolan. Me atrevo a decir EL mejor director
inglés de los últimos tiempos, de la última década. El hombre que esta vez se
ha puesto a sus espaldas una historia que en el cine ha traído más parodias y
desencantos que aplausos. Ha cargado con una trilogía y lo ha hecho con estilo
y pasión. Pasión, acaso EL elemento fundamental de aquellos que crean, los
llamados artistas (ni profesión, ni ocupación…estilo de vida).
Mago de las imágenes, genio
narrativo, hombre apasionado por comunicar su conflicto constante con la mente y
esa oscuridad que la habita. Nolan, desde siempre, ha querido usar el cine como
sala de diván, como espacio de tratamiento de las problemáticas que nos
atraviesan a todos, porque, hay que decirlo, somos parte de su mundo. Los
sueños, el insomnio, la memoria, la demencia y sus derivados, la neurosis y sus
derivados, la vida que trata de esquivar todos estos sustantivos abstractos, la
noche que les da vida, y por sobre todas las cosas, sobrevolando, siempre ahí,
testigo: LA CULPA.
Memento, Noches Blancas,
Inception, Batman Inicia, El Caballero Oscuro y El Caballero Oscuro Asciende, un film
tras otro ha ido involucrándonos perfecta y sensorialmente en esta galaxia
nolaniana de la que es imposible querer salir (a menos que uno se esté haciendo
mucho pis y deba interrumpir la hipnosis je).
En realidad, ésta debía ser una
review del último film del director, pero se convirtió en otra cosa…suele
suceder, ya ha pasado otras veces, un pequeño devenir. Pido disculpas. Cuando me contagian la pasión me
dejo llevar.
The Dark Knight Rises, la última parte de la trilogía, nos ubica ocho años después, con una ciudad Gótica en aparente paz, un
comisario Gordon que gracias a la Ley Dent ha erradicado la violencia (pero se
sigue sintiendo culpable por el encubrimiento de los crímenes de Harvey) y un
Batman desaparecido, al igual que Bruce Wayne, quien se encuentra oculto en su
mansión. Pero las cosas irán poniéndose en movimiento cuando el hombre de la
espalda ancha (Bane para los amigos), aparezca para cumplir con los deseos de
la Liga de las Sombras y sus muchachos; las cosas irán complicándose, obligando
al hombre murciélago a sacar el traje y ponerse en forma. En su camino se
cruzará con la misteriosa Miranda Tate y con Selina Kyle, dos mujeres con iguales
dosis de belleza y misterio (y no cuento más porque voy a spoilear).
Creo que dije que Nolan era un
apasionado ¿no? Bueno, lo reafirmo. El hombre este logra que uno no se despegue
en ningún momento de la pantalla, metiéndonos literalmente en la fría Gotham
City, escapando de la police entre destellos y chispazos, volando en una
especie de batinave (que seguramente la gente no humana de Skynet le mandó desde
el futuro al hombre murciélago), corriendo entre la multitud, asfixiándonos en
los túneles subterráneos, temiendo al gordo-post corticoide Bane (que en el
fondo es sólo un hombre sensible), dejándonos con un final..¿excitante sería la palabra?.
¿Qué más decir? Si dijera que la
película no da respiro, que la música acompaña y nos corta la respiración, que
los actores son geniales (Nolan tiene sus actores fetiches) y uno se queda
esa cantidad de tiempo sin pensar en lo que ocurre fuera de la sala, estaría
dando información casi redundante…(aunque me veo obligada a aportar que amo a Michael "Alfred" Caine y si pudiera lo contrataría de amo de llaves, que desde que vi a Joseph Gordon- Levitt en la gran “10 cosas que odiode ti” supe que lo bancaría hasta la muerte, que Tom Hardy seguirá siendo mi
amor platónico de todos los tiempo –lo quiero!!! inflado, con barba, con acento
sureño, como venga!!!–, que Marion Cotillard es muy grossa y la Hathaway no decepciona,
que Bale es Bale y punto, y que el Sr. Gary Oldman está cada vez más hecho un
viejito tierno).
Aquél que haya visto algún film
de Nolan sabrá que esto ocurre (es decir, la respuesta al "¿qué decir?"). Quizás los fans del cómic puedan aportar más.
Quizás en algunos casos no se cumplan las expectativas. Ciertamente no es el
mío, así que la RECOMIENDO tanto como mirar una peli cualquier un día de lluvia
o comer una pizza con mucha muzzarella un domingo a la noche.
Cada vez que me siento frente a una peli de Christopher Nolan se cumple eso que decía Billy Wilder de que "si el Cine consigue que un individuo olvide por dos segundos que ha estacionado mal el coche, no ha pagado la factura del gas o ha tenido una discusión con su jefe, entonces el Cine ha alcanzado su objetivo".